La leche materna tienen múltiples beneficios tanto para la madre como para el recién nacido. En Chiapas existe el primer lactario que se ha implementado y que surge como una estrategia del Instituto de Salud, preocupado por el desarrollo sano de neonatos que están hospitalizados dentro de la Unidad de Cuidados Intensivos y como una alternativa para no suspender la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, como lo marca la Unicef y la OMS.
Al respecto, Ana Rita Morales Estrada, secretaria técnica del Comité de Lactancia del Hospital Regional “Dr. Rafael Pascacio Gamboa”, explicó que a nivel nacional se tiene un promedio del 14. 4 por ciento en el que se otorga la lactancia materna y en el estado se ha reducido en un 90 por ciento del uso de fórmulas de leche, lo cual ayuda principalmente al descenso de la morbilidad y mortalidad infantil.
Proceso
Las madres ingresan cada dos horas y media en donde se lavan las manos, los pechos, se ponen un gorro y cubreboca y se les da el material para realizar la extracción correcta de la leche, en un espacio digno y seguro con estándares de calidad que les piden para llevar a cabo el proceso, que además comprenden conservación, protección y traslado del alimento natural para los recién nacidos que emanan de sus progenitoras.
Gama de beneficios
Recalcó la importancia de la lactancia materna, la cual tiene múltiples beneficios para el binomio madre-hijo. En el caso de los menores les sirve para protegerlos de infecciones tanto gastrointestinales como respiratorias, así como beneficios con base inmunológica y reduzcan el riesgo de desarrollar dermatitis, asma, entre otras enfermedades. También ayuda para que tenga un mejor desarrollo cognitivo, además se mejora el vínculo madre-hijo. Baja el riesgo de desarrollo de obesidad, desnutrición o diabetes.
En el caso de la mamá, permite que se recuperé más fácil después del parto, hay una evolución úterina; disminuyen el riesgo de cáncer de ovario y mama, asimismo regresan al mismo peso que tenían. Apoya a nivel social y económicamente, ya que se evita el gasto en leches o fórmulas, agua, chupones y mamilas.
Dijo que al ser el “Pascacio Gamboa” un hospital de concentración hay mamás de diversos municipios del estado que llegan al lactario, mismas que se les otorga la promoción adecuada de esta actividad, se les capacita de forma continua, además de otorgar orientaciones nutricionales personalizadas, contenciones por parte del área de psicología a madres que entran en estrés y seguimiento de apoyo en el ámbito médico, para que su estado salud esté en óptimas condiciones. Gracias a este tipo de estrategias el número de casos que se presentan para producir leche materna es mínimo ya que se trabajan de manera directa con ellas.
Riesgos
De acuerdo a la Unicef y la OMS, la alimentación mixta, o dar otros líquidos o alimentos con la leche materna a los bebés menores de seis meses de edad, es una práctica muy difundida en muchos países, pero constituye un riesgo para la salud del lactante, ya que puede aumentar la posibilidad de que sufra diarrea y otras enfermedades infecciosas.
La alimentación mixta, también lleva a que el suministro de leche materna disminuya a medida que el bebé succiona menos el pecho; los bebés no necesitan ningún otro líquido aparte de la leche materna, ni siquiera agua, durante los primeros seis meses, ya que la leche materna contiene toda el agua que necesita el bebé, incluso en climas muy calurosos.
Cabe destacar que el Instituto Nacional de Salud Pública en México señala que poco más de un tercio de los niños son puestos al seno materno en la primera hora de vida y la práctica de cualquier tipo de lactancia antes del primer mes de vida del niño es sólo el 81% y desciende rápidamente al 55% a los seis meses.












