Lado oriente, con mayores riesgos de dengue

Con 455 casos de dengue confirmados hasta la semana 23 del presente año, Chiapas pasó a ser el tercer estado con mayor riesgo de enfermedades transmitidas por vector; en el escenario, Tapachula y Tuxtla Gutiérrez son los principales municipios de atención por este tipo enfermedades, informó el secretario de Salud en Chiapas, Francisco Ortega Farrera.

Indicó que en la capital, las zonas de riesgo se localizan en el lado oriente, específicamente en las colonias Patria Nueva, Bienestar Social y Las Granjas.

“El nivel de riesgo se debe principalmente a la afluencia de los ríos que atraviesan dichas zonas y a la densidad poblacional que presentan, por lo que el tiempo de vida de los moscos en esos lugares es de hasta 72 horas”, subrayó el funcionario.

Por otro lado, mencionó que a tres meses de haber asumido el cargo de secretario de Salud, la dependencia ha trabajado principalmente en materia de atención y calidad al servicio de los chiapanecos, por lo que se han fortalecido tres ejes principales; el primero, resolver la capacidad de respuesta de las unidades médicas.

“Lo cual sigue siendo un desafío y un gran reto para las más de mil unidades médicas que tenemos en el estado, sin embargo, en este momento tenemos tres millones 600 mil chiapanecos bajo el sistema de salubridad”, aseveró.

El segundo, fortalecer el primer nivel de atención, que es la prevención y promoción a la salud, con los cuales se pretende afianzar los recursos para el estado.

Y tercero, el principal, erradicar las epidemias de salud pública, como lo son las enfermedades transmitidas por vector y con lo cual se han logrado resultado positivos, “hoy por hoy, ya no somos el primer lugar nacional, ahora estamos en tercer lugar, se puede decir muy fácil pero esto conlleva a un gran reto y un gran esfuerzo”, resaltó.

Agregó, que de acuerdo a las enfermedades por vector, se trabaja de forma coordinada con los municipios, donde se han fortalecido todas las fases para combatir esta problemática, las cuales van desde la abatización, fumigación e implementación de ovitrampas.

“Este sistema nos ha ayudado a cuantificar el número de huevecillos, lo cual nos ha permitido localizar de una forma puntual dónde se encuentran los mayores riesgos del crecimiento del mosco Aedes aegypti”, finalizó el titular de la dependencia.