El obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez lamentó que continúen los hechos de sangre por la disputa de tierras entre el municipio de Aldama y la comunidad de Santa Martha, Chenalhó.
“Desgraciadamente son problemas que están mezclados en diversos aspectos, pero la palabra de Dios nos invita hoy a orar por los enemigos, a orar por los que nos difaman, aborrecen y desean el mal”, expuso en rueda de prensa.
Agregó que “esa es la clave, que el espíritu de Cristo Jesús llegue a nuestro corazón para que nos perdonemos, hagamos las paces y busquemos caminar juntos comprendiéndonos y respetándonos”.
Manifestó que los conflictos no sólo no se solucionan “cuando se resuelven de manera parcial, sino que se complican más”.
Aldama y Santa Martha están enfrentados desde hace más de 40 años por la disputa de 60 hectáreas, lo que en los años recientes ha dejado más de 20 muertos, varios heridos y desplazados.
Según pobladores de Aldama, todos los días se escuchan disparos de armas de fuego, a pesar de los patrullajes que constantemente realizan en el área policías y militares.
Aguilar Martínez se refirió también al tema de los migrantes centroamericanos que ingresan a México en caravanas, entre los cuales vienen también algunos con antecedentes penales.
“Sigue habiendo eso desde antes, de que llegan muchos necesitados, verdaderamente necesitados de nuestro apoyo y comprensión y también otros que se aprovechan para hacer el mal”, expresó.
Agregó, “Sabemos de las maras que han penetrado en el país y están incrementando la delincuencia. Desgraciadamente hay de todo, personas buenas y necesitadas y malvadas que aprovechan esto”.
Pidió que todos “seamos corresponsables y recapacitemos, y a los migrantes, que sepan hacer buen uso de la mano y el corazón que se les tiende” en México.












