Lamenta parroquia que se normalice la violencia

La parroquia y el pueblo creyente de Chenalhó expresaron su preocupación “por la violencia que poco a poco se va normalizando en la vida ordinaria, lo que ha ocasionado que ya no vivimos con la seguridad y la paz que teníamos antes, compartiendo la vida con la familia y trabajando en nuestros parajes”.

Señalaron que “en ese contexto de violencia que sufrimientos nos preocupan la venta y el consumo excesivo de alcohol (incluida la cerveza); de acuerdo con nuestras costumbres, tradiciones y creencias, el pox (aguardiente de caña o de maíz) ha dejado de ser una bebida sagrada”.

En un comunicado agregaron: “Creemos que existen muchos intereses económicos y políticos que favorecen el abuso de estas bebidas. Tenemos muchos años viéndolo como un problema grave de salud pública, que ha llevado al pueblo, a pasar del consumo a la violencia, que actualmente se ve como si fuera normal, sin medidas para contener sus violentos efectos, que en ocasiones ha provocado enfermedad y muerte; prostitución juvenil”.

Panorama

Manifestaron que “el consumo del alcohol, combinado con las drogas, se ha extendido en trabajos que justifican con ‘buena paga’ dirigidos hacia mujeres jóvenes y hasta menores de edad, que normalmente no consumen, pero que generan ganancias (¿quién se beneficia de este delito?), no solo con la venta de alcohol y de drogas sino también de su cuerpo, donde les roban su dignidad”.

Dijeron que “en las cantinas legales e ilegales las drogas se van propagando a través del narcomenudeo, y hay negocios -¿disfrazados?- dónde se vende clandestinamente”.

Aseguraron que “también en las escuelas, los estudiantes alteran los refrescos con alcohol y/o con droga, que desemboca en el (bullying o acoso escolar), generando violencia física, y psicológica, cada vez más difícil de ser controlada”.