La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez manifestó sus condolencias a la Arquidiócesis de Morelia, Michoacán por la muerte del sacerdote Miguel Gerardo Flores, que se reportó como desaparecido el pasado 18 de agosto, en el municipio de Uruapan y que fue encontrado el sábado sin vida en la zona de Tierra Caliente.
El arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla, Fabio Martínez Castilla, en la homilía dominical, lamentó el terrible asesinato del sacerdote de 49 años y pidió a las autoridades que estos episodios no se vuelvan a repetir.
“Aprovecho la ocasión para manifestar mis condolencias a la Arquidiócesis de Morelia ante la terrible noticia del asesinato del padre Miguel Gerardo Flores Hernández; como iglesia no queremos que estos episodios se repitan en ninguna parte de México”, dijo.
Caso
El sacerdote Miguel Gerardo Flores desapareció tras acudir a oficiar misa en la comunidad de Matanguarán, en Uruapan, a las 18:30 horas, después, los feligreses aseguraron a los superiores del padre, que se despidió porque tenía otro compromiso sin decir cuál.
Martínez Castilla pido a las autoridades que tienen a su cargo la seguridad de los mexicanos, poner todo su esfuerzo, “para que estos crímenes no se sigan presentando y no queden impugnes”.
Ante los actos criminales que han sido blanco, los ministros de la Iglesia católica en diferentes partes del país, piden a los responsables de la seguridad en México y en Chiapas a creer en la justicia y aplicar a los criminales el castigo que se merecen.
“Queremos sentirnos seguros y protegidos; queremos volver a salir en paz a las calles sin temor de que nos pueda suceder algo”, dijo el arzobispo Martínez Castilla.











