José Abel López Laiman, maestro en la Escuela Primaria “General Francisco Villa”, en Pantepec, lamentó que la Secretaría de Educación Pública (SEP) haya cancelado el programa de Escuelas de Tiempo Completo porque realmente representaba un beneficio, principalmente para los niños de las comunidades rurales.
Comentó que en el programa iniciaron 80 escuelas y en el transcurso de 12 años se fueron sumando más, hasta llegar a más de mil 800 en todo el estado.
Iniciaron recibiendo 16 pesos para la comida de un sólo niño, que en el último año se anunció que se reduciría a 10 para alimentos y cinco para útiles escolares, pero ya no llegó el recurso.
Informe
Según la administración actual, se mejoraría la presencia ante la sociedad de las escuelas de tiempo completo, pero de la nada anunciaron que se cierra el programa “porque fue una estafa de parte de los maestros, que nosotros desperdiciamos los recursos y que no hicimos lo que teníamos que hacer”.
Quizá en algunas escuelas ocurrió tal situación, pero en lo personal conoció a muchos maestros de diversas escuelas en los que el programa tenía un impacto positivo muy importante para los niños.
Mencionó que es una realidad que sí existió corrupción, pero también de parte de las autoridades educativas locales, ya que al inicio los maestros recibían los recursos directamente, posteriormente lo recibía la Secretaría de Educación del estado, pero compraban insumos innecesarios por costos de varios miles de pesos.
“Hubo situaciones de equipos de cómputo que nos decían: esto vale 50 mil pesos, por dos programas, pero sabemos cuánto puede llegar a costar; veíamos que estaban super inflados los precios”.
En su caso, el tiempo que pertenecieron al programa se repartían los seis grados, de primero a tercero los atendía él y su esposa, también docente de cuarto a sexto. Eran sólo dos maestros con una población estudiantil de 60 a 65 alumnos por ciclo escolar.
“Es muy triste que hayan cancelado el programa porque no sólo era alimentación para los niños, no sólo era ampliar la jornada laboral, significaba dar una capacitación constante a los maestros, en inglés, informática, arte, actividades físicas, para que pudieran cubrir la jornada ampliada”, manifestó.
El programa se trataba de que los docentes desarrollaran diferentes actividades para las horas extras que los niños pasaban en la escuela, no se trataba de seguir con el mismo sistema de ejercicios de matemáticas o español.












