Lanzan campaña para evitar quemas agropecuarias

Lanzan campaña para evitar quemas agropecuarias

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) lanzó la campaña “Mi parcela no se quema”, con el fin de reducir las quemas agropecuarias y brindar opciones sostenibles en el campo.

La Comisión Nacional Forestal (Conafor) en su reporte estadístico con corte al 14 de mayo de 2020 informó que Chiapas ha presentado 215 incendios, con una superficie afectada de 11 mil 689 hectáreas.

Dentro de las principales causas se encuentra las actividades ilícitas (31%), actividades agrícolas (23%), desconocidas (13%), pecuarias (9%), fogatas (9%), fumadores (8%) y cazadores (3%).

Ante este panorama, la Sader realizó un análisis geoespacial que identifica zonas de reincidencia de quemas dentro de la frontera agrícola, lo que permite articular acciones de control y reducción con el apoyo de autoridades locales.

“Las quemas agropecuarias generan la muerte de organismos que son fundamentales para la descomposición de la materia orgánica, aireación del suelo y liberación de nutrientes, así como afectaciones en los rendimientos de los cultivos”, informó la institución.

La institución mencionó que con la campaña se refuerza el cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-015-SEMARNAT/SAGARPA-2007, sobre todo durante los periodos de preparación de los terrenos para la siembra.

La secretaría ahondó que entre las medidas propuestas para evitar el empobrecimiento de los suelos está la reutilización de los residuos orgánicos en el campo, toda vez que al ser distribuido el rastrojo en la parcela se crea una capa protectora que evita la exposición directa del suelo con los rayos solares y el aire, así como la pérdida de humedad.

“Las quemas agropecuarias también generan la muerte de organismos y microorganismos como son lombrices, insectos, bacterias y hongos benéficos, entre otros encargados de la descomposición de la materia orgánica, de la aireación del suelo y de la liberación de nutrientes.

“La falta de estos organismos y microorganismos afecta el rendimiento de los cultivos”, afirmó la institución.

Jorge García Santiago, gerente regional de la estrategia Masagro del CIMMYT, detalló que en Comitán se ha perdido en los últimos tres años la producción agrícola, ya que no se ha adoptado un modelo de desarrollo rural sostenible.

Las quemas agropecuarias, los fertilizantes y pesticidas son los principales contaminantes que afectan estas dos actividades debido al calentamiento global, por lo que consideró urgente acabar con estas prácticas en el estado.

Comentó que desde 2015 mantienen la estrategia “Chiapas no quema”, en la que promueven una agricultura de conservación basada en el aprovechamiento del rastrojo para mejorar la calidad del suelo y de los sistemas de producción.

“La quema agrícola es una práctica muy arraigada en Chiapas, por lo que nosotros les ofrecemos alternativas. Antes las quemas se hacían con extremo cuidado, se realizaban brechas o rondas para evitar que el percance avanzara a la otra parcela o a una zona forestal, pero ahora ya no se cuida”, afirmó.

García Santiago detalló que las consecuencias al quemar parcelas son muy dañinas para el suelo.

“El fuego mata muchos microorganismos que ayudan al bienestar de la tierra. El impacto ambiental que pueden tener las quemas son en dos partes: en la generación de efecto invernadero que daña la masa forestal y hace que no se capte agua, además de aumentar la vulnerabilidad ante inundaciones.

“Por otro lado, en el tema de los incendios forestales, se tiene documentado que febrero, marzo y abril son los meses con más incendios forestales”, afirmó.

Por último, es importante mencionar que un investigador del CIMMYT documentó que Chiapas es la entidad que más incendios forestales, agrícolas y de pastizal registró en 2015, 2018 y 2019, donde se contabilizaron seis mil 600 incendios al año, en su mayoría causados por quemas agrícolas.