Ante la caída del turismo en la selva chiapaneca, lacandones que administran diversos campamentos turísticos dentro de esta área natural se encuentran en una grave situación debido a la caída de los ingresos que generaba esta actividad, a consecuencia de la actual contingencia sanitaria por el coronavirus, en donde muchas de las comunidades están aisladas de la ayuda por la pandemia.
Elías Chambor Yuk, prestador de servicios turísticos, dio a conocer que las mil 640 familias que habitan las seis comunidades que quedan han reportado que no hay recursos económicos en esta zona, debido a que el 80 por ciento de la población se dedica a este sector y actualmente por la pandemia no hay ningún tipo de ingreso.
Chambor Yuk, quien es presidente de la Cooperativa Jaguar Ojo Anudado II, afirmó que han cambiado de fecha los 37 grupos provenientes de Alemania, Dinamarca, Japón, Nueva Zelanda, entre otros turistas internacionales, para Semana Santa de 2021, ante las restricciones sanitarias emitidas en México y en el mundo.
“El turismo aquí en la selva es muy importante por la derrama económica; hoy los artesanos, guías y transporte dependen de más del 80 por ciento del turismo. Para nosotros es una gran pérdida económica y ahora requerimos un apoyo o que nos ayuden; si no es dinero que sea despensas”, precisó.
Detalló que sólo el 20 por ciento de la población lacandona se dedica a la agricultura, el resto al turismo, y las actividades productivas son únicamente para el autoconsumo.
El ecoturismo no sólo ha beneficiado a las comunidades lacandonas por la derrama económica que deja esta actividad, sino a la propia selva, pues muchos han cambiado la agricultura por la protección de los recursos naturales como una fuente de ingreso.
Cabe destacar que Las Nubes, Tsizcao, Las Guacamayas, Frontera Colosal, Nueva Palestina, Lacanjá Chansayab, Nahá y Metzabok, son algunos de los destinos turísticos que reciben grupos internacionales, sin embargo, actualmente todas las visitas guiadas se encuentran canceladas y han sido reprogramadas para el próximo año.
Por ello, en voz de los lacandones, pidieron apoyos gubernamentales, ya que las despensas enviadas por las autoridades han sido escasas; actualmente estas familias se dedican a la pesca, pero los recursos no son suficientes.
“Los prestadores de servicios dependemos de ello, no tenemos otro ingreso, por ello es necesario que nos den un apoyo para poder pasar esta contingencia”, concluyó.












