"Avisaín Alegría * CP. ?Es un caso urgente y debe tomarse como tal!
Es la voz de María Cejas que suena firme, fuerte y exigente.
Es domingo. La plática se realiza en la orilla del río ""Totoposte"". El jueves pasado llovió muy fuerte y la corriente fluvial no sólo se llevó el muro de contención, arrasó con la calma de los habitantes del Fraccionamiento Villa San Marcos. El temor es grande, pues el deslave aumenta y está a escasos cinco metros de las casas. Metros atrás, al otra lado de la calle, una escuela tiene el río a un metro de distancia.
- Ésta es la enésima vez que sucede esto-. Dice de entrada María y luego abunda que lo prioritario es un arco hidráulico más amplio.
Suena razonable. El pequeno túnel que permite el paso de la corriente pluvial en el río Totoposte, mide 2.5 metros de ancho por 3.5 de alto. Un espacio insuficiente para el caudal furioso que se desata en tiempos de lluvia.
- Es que no es sólo la corriente del río, sino que se agrega el agua que baja de la Calzada al Sumidero - insiste María, mientras senala hacia arriba, de donde baja otra corriente pluvial.
Luego muestra preocupada el extremo del muro que todavía sigue en pie, pero que no tarda en venirse abajo.
- Mira, es que el agua le llega por ambos lados al muro. Por dentro es la corriente del río y por fuera es la que viene de la Calzada. Por eso le dije al ingeniero que hizo la obra, que le pusiera concreto en el piso, pero de forma grosera me dijo ""zno quiere que también le pavimente la calle?""
- Claro, como ellos no viven aquí, les vale.
María está visiblemente molesta. No es para menos. En las noches se duermen con el ""Jesús en la boca"", sin saber si al despertar no se estará en la corriente enfurecida del ""Totoposte"".
A la queja de María se suman otros colonos de la Calle Colón, a donde llega de frente la corriente que sale del pequeno túnel.
-No queremos ser damnificados ni salir en la tele cuando estemos muertos y flotando en el río - increpan. Es más, ya reunieron firmas y han visitado a varias autoridades municipales, las que, sin dar una respuesta concreta, les dan esperanzas. Es más uno de ellos, les dijo que la culpa era de la constructora que hizo las casas tan cerca del río.
- No importa quién tiene la culpa, lo que se necesita es una solución -repara María, aún más molesta. Luego agrega que en todo caso la culpa es del Ayuntamiento que dio el permiso.
El río ""Totoposte"" serpentea ante nosotros. Su agua es limpia y por ratos incrementa su caudal y emite un ruido especial. Es como si reforzara la declaración de María, quien se ha declarado amante de la naturaleza. Por eso, con sus propios recursos, sembró flores y plantas en las márgenes del río. Incluso construyó una banca de concreto para que alguien descanse y goce del relajante sonido del río.
Ésta es otra preocupación de María. Los árboles de Primavera ya están por caer al río. La mitad de sus raíces están expuestas.
-Nunca los vi florecer y capaz que esta vez, con otra lluvia se los lleva la corriente -dice al punto del llanto.
-Por lo pronto urge reconstruir el muro, pero no tiene caso que los estén levantando a cada rato, si el agua lo vuelve a tirar. Definitivamente se debe construir un arco-puente más grande, como se hizo con el río Sabinal en varios puntos de la ciudad -sugiere María.
- ?Es un caso urgente y debe tomarse como tal! -remata María, gestora de los beneficios para el Fraccionamiento Villa San Marcos.
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