El tortuguismo, la tramitología y la falta de personal aduanal en las oficinas del Servicio Postal Mexicano (Sepomex) de Tapachula generan diariamente largas filas de emprendedores, empresarios, artesanos o comerciantes que envían sus productos al centro del país; forzosamente por ser frontera tienen que tramitar la autorización de sellos ante el SAT, el cual tiene para su atención a dos personas por turno que realizan el trámite de verificación, regulación, restricción, pago de impuestos y supervisión del embalaje antes de autorizar cualquier envío.
Los problemas que se generan en esas oficinas aduanales provocan que los comerciantes, empresarios o artesanos tengan que perder en ese trámite un día, o en el peor de los casos un día y medio, para cumplir con el requisito.
Por ser una ciudad fronteriza, este movimiento es generalizado para un documento, una taza y hasta para paquetería de gran volumen que se requiera enviar, por lo que tienen que superar este trámite engorroso que se complica, debido a que no hay suficiente personal para la atención de la gran demanda que existe en Tapachula.












