Revolución educativa parece un nombre excesivo para los titubeantes intentos de poner al día la etapa fundamental del sistema nacional de ensenanza, que por ahora es notoriamente insuficiente para el primer piso de un proceso de mejoramiento que nunca debe terminar.
Con la vuelta a clases hoy de 25 millones de escolares, la Secretaría de Educación Pública pone en marcha un programa piloto de reforma, con media hora más de clases y la inclusión del idioma inglés, la formación cívica y ética y la ensenanza económica y financiera como nuevas materias.
Desafortunadamente, los libros correspondientes comenzarán a llegar en el mes de octubre, si contamos con la puntualidad de los responsables de la entrega, y los maestros todavía no están capacitados para esos nuevos capítulos del programa escolar.
Esperamos que no ocurra lo que en Puebla, donde el gobernador Mario Marín dio el banderazo de salida a camiones remolque sin los libros de texto que debían llevar.
Obviamente, la exigencia de un mejor nivel educativo reclama una formación superior de los maestros, así como un esfuerzo adicional en la tarea docente. Se busca aumentar el número de asignaturas cuando difícilmente puede cumplirse el actual programa escolar.
Los ninos llegan a la secundaria sin siquiera saber leer y escribir bien. Quizá antes de pretender introducir nuevos conocimientos sería mejor afianzar los básicos que actualmente -como lo muestran las pruebas nacionales e internacionales en Espanol y Matemáticas- los alumnos no asimilan de manera correcta.
Los libros de texto gratuitos para primaria constan de 40 libros con más de 6 mil 700 páginas para los seis grados. En secundaria los libros suman en promedio más de 7 mil 500 páginas para los tres grados. zCuántas de esas palabras son realmente comprendidas por los alumnos? Las evaluaciones indican que muy pocas. Sumar aún más información de poco servirá.
Cantidad no es calidad. Hay que cambiar el diseno institucional y las estrategias didácticas de los maestros de la educación básica -de probada ineficacia- antes que anadir a esa estructura más responsabilidades.
Lecciones de las bajas en el Ejército
A casi dos anos de iniciada la guerra contra el narcotráfico 60 militares han fallecido en los enfrentamientos, informó ayer EL UNIVERSAL. El presidente Felipe Calderón lo advirtió. También nos dijo que la lucha sería larga. zQué tanto están gobierno y sociedad dispuestos a sacrificar en esta misión? Depende de qué tan fuerte sea la convicción de que la estrategia actual ha sido y será la correcta.
Hay que sumar a las cientos de bajas sufridas por el Ejército mexicano en la lucha antidrogas registradas desde 1976 los miles de civiles fallecidos, las decenas de miles de familias afectadas en todos los bandos. En virtud del alto costo que ha tenido esta guerra no está de más analizar nuevos planes para aminorar la pérdida de vidas.
Después de magnos operativos militares, incomparables decomisos, pero con una violencia creciente, es hora de evaluar la eficacia que han tenido cambios y purgas en las policías o las reformas en materia judicial que -se supone- deberían suplir la dependencia en el Ejército.
Sería conveniente aprovechar la indignación social por los crímenes recientes para tomar medidas mucho más ambiciosas contra el narcotráfico. (El Universal)











