“Todos imaginábamos que iba a pasar, la vecina estaba preocupada porque iban a llegar los indígenas a asaltar nuestras alacenas y ya quería poner alambre de púas”, comentó la académica del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur (Cimsur), Enriqueta Lerma Rodríguez, en la presentación de su libro “Los reptilianos y otras creencias en tiempos de covid-19”.
“¿No será cierto que los reptilianos son los que están moviendo esto?”. El método del libro está basado en una etnografía multisituación, tratándose de una recopilación de anécdotas de vecinos, recortes de periódicos, llamadas telefónicas, de todos los elementos que estaban en la cercanía de la autora durante la contingencia, “jamas una etnografía formal habría permitido formular esa pregunta. Este libro nació de la angustia”.
La investigadora contó que gran parte de la inspiración e influencia fue la condición de encierro, por lo que tomó los libros de “Reportaje al pie de la horca” de Julius Fuík, “El diario de Ana Frank” y cartas de José Revueltas como base.
“Pensé en escribir cartas, pero a mí se me da más el diario y recordé todo el análisis que Revueltas había hecho sobre los procesos históricos que le tocó atravesar como activista, militante y cronista, y dije: ‘Bueno, ellos encerrados hicieron algo’”.
Lerma Rodríguez aclaró que se trata de un libro entretenido y fuera del léxico de los especialistas en ciencias sociales, es decir, “cualquiera lo puede leer, sentirse identificado y encontrar puntos de conexión en el que dirán: a mí también me pasó, también me siento así”.
“Pasaban tantas cosas en ese momento”, la sobreinformación de los medios de comunicación y redes sociales, explicó, generaron una desinformación que provocó en la población distintas formas de sentir, generando tristezas, incertidumbres y también una forma de ver una oportunidad de empezar una nueva vida y aprovechar esos momentos de encierro.
“Todo el mundo tuvo distintas facetas, incluso hasta corporales, muchas modificaciones y no sabíamos qué pasaba ni en la esquina, y este libro aparece como líneas de fuga que nos invitan a pensar en todas esas cosas que nos atravesaron”, manifestó.
El libro busca reforzar la crítica del filósofo Bruno Latour, quien dijo que “pensamos lo social como si no existiera la materialidad”; con lo que la autora arremetió, “de pronto viene un virus y nos dice: ‘¿Qué creen? ¿Que soy un objeto? ¡Soy un virus y les estoy moviendo el mundo!’”.












