Las democracias no pasan sus mejores días

Hugo Alejandro Concha Cantú, investigador del IIJ de la UNAM. Cortesía / CP
Hugo Alejandro Concha Cantú, investigador del IIJ de la UNAM. Cortesía / CP

En el desarrollo de la conferencia “Los controles a la política durante los procesos electorales”, Hugo Alejandro Concha Cantú, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideró que en la actualidad las democracias no están pasando sus mejores días, debido a que la población perdió la confianza en las instituciones electorales y en los partidos políticos.

Desde su perspectiva, dijo, existen cuatro factores que han influido para que el régimen político no pase por su mejor momento.

El primero son las economías, las cuales muestran índices de poco crecimiento, pero sí hay una desigualdad creciente (México está presente en este rubro) lo que genera un contexto desconcertante.

El segundo, la crisis representativa que se traduce en un descanto con las instituciones, gobernantes y con los propios partidos políticos quienes, consideró, lo único que buscan es coincidir en intereses económicos a corto plazo, lo que complica el desarrollo de estrategias de formación para la ciudadanía.

En las instalaciones del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) y acompañado de diferentes sectores sociales, comentó que el tercer factor que está afectando a las democracias son los conflictos y la inseguridad; la población se ve envuelta en un entorno de mucha violencia en el país y el mundo.

Sobre este tema, mencionó que el avance de la tecnología constituye también un desafío para todo el sistema político, porque tampoco está claro a qué nivel de convivencia se llega con los dispositivos electrónicos.

Concha Cantú lamentó que, pese a los avances que se registran, son los propios partidos políticos los que aplican las Reformas y se vuelven actores de intereses y son ellos quienes regulan los derechos políticos.

Aunque hay reconocimiento a los derechos económicos, sociales y culturales, explicó, el siguiente paso es que las instituciones no permitan que las cosas se trastornen y deben mejorar sus controles financieros y políticos. “Los derechos son los grandes orientadores de los órganos políticos”, complementó.

Finalmente, el investigador puntualizó que hay un paradigma -al que él llama la captura democrática- para que existan más mecanismos de participaciones y de personas que definan qué tipo de gobierno se requiere; están vigentes los derechos políticos, la rendición de cuentas, la democracia directa y el acceso a la información, pero no han funcionado como tal, porque las decisiones, muchas veces, dijo, se toman desde los partidos políticos.