Las Fuerzas Armadas

"Las Fuerzas Armadas conforman uno de los grandes pilares de la estabilidad y la paz social en México. Por su origen eminentemente popular, su devenir como institución ha sido leal al acontecer histórico, político y económico del país, lo que, a diferencia de lo que ha sucedido en otras naciones, nos ha permitido evolucionar como sociedad sin grandes sobresaltos en por lo menos los últimos 90 anos.

Como senalara ayer el presidente Vicente Fox, la construcción de la democracia en México no se entendería sin la lealtad y la institucionalidad de las Fuerzas Armadas, y que, ""con la participación del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina, los mexicanos avanzan de manera ordenada hacia la conformación de un país más justo, con menos pobreza, más oportunidades y mayor capital humano"".

Este apoyo del jefe del Ejecutivo se da en momentos en los que la labor de nuestros cuerpos militares ha sido cuestionada por el Gobierno de Estados Unidos, en relación con una supuesta intervención de miembros del Ejército mexicano en territorio estadounidense para traficar droga, lo cual ya ha sido aclarado por el alto mando militar de México -que incluso identificó con nombre y apellido a los responsables civiles y que no ha sido probado por el gobierno de aquel país, que insiste en culpar a nuestros efectivos castrenses del ilícito.

Aun cuando a lo largo de la reciente lucha del Ejército contra el narcotráfico se han dado lamentables momentos de revisión y limpieza de malos elementos que no han sabido honrar a la institución a la que decían servir, el saldo de nuestras Fuerzas Armadas ha sido favorable. Incluso éstas se han incorporado a procesos de apertura y transparencia en sus procedimientos y mandos, otrora impensables, lo que ha renovado la confianza de la ciudadanía en ellas.

Esto ayudará, sin duda, a que de aquí en adelante cualquier conflicto o diferendo que involucre a nuestros cuerpos militares y de seguridad, en relación con otros países, pueda ser fácilmente aclarado y no se llegue a extremos como los actuales, en los que la tensión entre ambos países por el incidente de la frontera ha alcanzado niveles inusitados de enojo.

Ambas naciones tienen una agenda bilateral tan compleja, que incluir la de las dudas sobre el comportamiento de nuestras Fuerzas Armadas parece ocioso respecto de temas que sí son en verdad prioritarios, como los relacionados con los inmigrantes o los pendientes de la agenda comercial.

Un sector importante de la opinión pública mexicana ya ha debatido la pertinencia de que el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea continúen encabezando la lucha contra el narcotráfico y realizando labores policiacas a lo largo del país. Para otro, su misión es aún más alta y tiene que ver con la defensa y cuidado de nuestra soberanía e integridad territorial. En todo caso, valdría la pena que se analizara la conveniencia o no de revisar todo el esquema de seguridad nacional para fortalecer a las instituciones militares en sus funciones primordiales.

En todo caso, estos son tiempos de respaldar a nuestras Fuerzas Armadas y de promover su transparencia y lealtad a la patria. Cualquier duda que pueda surgir sobre su desempeno tiene que ser probada a cabalidad y no sólo cuestionada con argumentos ligeros y rumores que en nada ayudan a mejorar la relación bilateral.

Como dijera el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Clemente Vega García, no se espera de Estados Unidos una disculpa formal por sus suspicacias sin fundamento. Lo que se requiere, en cambio, es que las propias Fuerzas Armadas reiteren, con hechos, que siguen siendo garantes de un México tranquilo y en paz y que actúan con base en su responsabilidad constitucional. (El universal).

"