Chiapas, el estado con la mayor población hablante de lenguas indígenas (PHLI) en México, enfrentan una paradoja: mientras sus mujeres son pilares en la preservación cultural, también soportan graves desigualdades en rubros como la educación, la salud y las oportunidades económicas.
Los datos de los censos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), destacan que la entidad alberga a más de 1.4 millones de hablantes de lenguas indígenas, y las mujeres son pilares en su preservación.
Encuesta
La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) revela que el 17.5 % de las mujeres hablantes de lengua indígena en México residen en Chiapas, ubicándolo como el estado con la mayor proporción en este grupo y en el estado las mujeres representan el 51 % de la PHLI en Chiapas (745 mil 48).
El 67 % de las niñas indígenas de tres a 9 años hablan una lengua originaria, frente al 58 % de los niños. Este rol se refuerza en el hogar, donde las madres enseñan tradiciones y dialectos.
También son clave de la resistencia lingüística, un ejemplo es el municipio de Zinacantán donde el 92 % de las mujeres hablan tsotsil, y el 85 % de ellas no hablan español, lo que las convierte en custodias exclusivas de su idioma.
Las cifras exponen una paradoja, mientras las mujeres sostienen la diversidad cultural, enfrentan exclusiones históricas.
Educación
A pesar de su aporte a la identidad pluricultural de los chiapanecos, solo el 15 % de las mujeres hablantes de lenguas indígenas tienen acceso a educación formal, lo que limita su movilidad y desarrollo social.
El analfabetismo afecta de manera desproporcionada a las mujeres. En municipios como Aldama, el 79.85 % de las mujeres de 15 años y más no tienen acceso a educación básica completa, frente al 71.83 % de los hombres.
En Amatenango del Valle, solo el 50.57 % de las mujeres de seis a 14 años asisten a la escuela, comparado con el 62.8 % de los hombres.
Salud
La afiliación a servicios de salud es menor en mujeres indígenas. En comunidades rurales, como las de la región Altos, menos del 30 % de las mujeres tienen acceso a instituciones como el IMSS o Issste.
Los datos duros resaltan que 328 mil 696 personas indígenas no tienen afiliación a servicios de salud, y este sector es de los más afectados.
Otro dato alarmante es que solo el 20 % de las parteras tradicionales cuentan con reconocimiento institucional.
Ocupación
Aunque no se detalla en el censo, estudios locales indican que el 78 % de las mujeres trabajan en economía informal, con ingresos menores a un salario mínimo según datos del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica. En contraste, los hombres indígenas tienen mayor acceso a empleos formales (45 %).
La brecha laboral es distinto en cada municipio, como en Ángel Albino Corzo, donde solo el 12.3 % de las mujeres participan en actividades económicas, frente al 47.5 % de los hombres.












