En el marco de la recta final de las celebraciones de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, celebrada cada año, en el cielo lució el espectáculo de fuegos artificiales emanados del “Combate Naval” que se realiza desde hace 111 años en los márgenes del río Grijalva.
En el lugar se encontraban aproximadamente 2 mil 500 personas distribuidas en 80 lanchas, las cuales observaron la demostración desde las aguas del río Grijalva, este evento inició en punto de las nueve de la noche y duró unos 30 minutos, donde pirotecnia como las bombas de colores y fuentes iluminaron la noche.
Cada 21 de enero una función de pirotécnica es disfrutada por familias enteras del municipio y por habitantes de Tuxtla Gutiérrez, quienes se trasladan desde temprano para poder apartar un lugar a las orillas del río y poder observar esta tradición.
La versión moderna de la batalla se presentó por un grupo de pirotecnistas en esa misma fecha pero de 1906, por lo que ha lo largo de los años esta tradición se ha convertido en motivo de diversión para los chiapanecos y un espectáculo que fascina a los turistas.
Es por esto que para garantizar la seguridad de las miles de personas que asisten a esta representación llena de color e historia, la oficial de la Unidad de Rescate y Operaciones Acuáticas (UROA), Lucila del Carmen Méndez Molina, indicó que se tuvo la presencia de nueve vehículos acuáticos de seguridad dentro del río para atender cualquier emergencia que se presentara.
“Nos asistieron dos unidades de la Secretaría de Marina, una de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), una lancha de la Secretaría de Protección Civil Municipal, tres motos acuáticas y dos de la Unidad de Rescate y Operaciones Acuáticas (UROA)”, explicó.
Por otro lado, parachicos y chiapanecas realizan el día de hoy su última aparición en las calles de este municipio con la promesa de regresar el próximo año con la misma alegría, y devoción.












