Las manas de la Cancillería contra el IFAI

"La necesidad de secreto o, por lo menos, de un grado de discreción en materia de negociaciones internacionales es comprensible en cualquier parte del mundo, sobre todo en temas de cierta delicadeza. Se entiende...

Lo que no es comprensible es el razonamiento que emplea la Secretaría de Relaciones Exteriores para extender esa discreción, o más bien opacidad, a temas que le competen y demandan mayor transparencia.

Menos excusable es que la secretaría se haya convertido en ""maestra"" de trucos para dependencias de gobierno con el fin de evadir la acción del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI).

Eludir la entrega de documentación bajo argumentos absurdos como la ""fumigación"" del lugar donde los textos se encuentran evidencia que la secretaría no encuentra cómo esconder información incómoda -sobre convenios entre México y Estados Unidos relacionados con tierras en Texas- bajo razonamientos decentes.

El que nada debe nada teme, dice el dicho. Entonces, zpor qué recurrir a amparos, notoriamente improcedentes por confrontar fallos inapelables por parte del IFAI, a sabiendas de que dichos procesos duran meses e incluso anos antes de que una resolución sea emitida?

De entre todas las secretarías de Estado del gobierno mexicano, la SRE ha gozado de un justo prestigio por sus muchas veces valiente defensa de los intereses mexicanos en el exterior y los riesgos personales que a veces algunos de sus miembros asumieron por mantener algunos de los principios de la política mexicana.

Igualmente, ha sido la única dependencia federal que de hecho ha contado con un personal estable en un país donde no existe el servicio civil profesional de manera consolidada.

Trasciende, sin embargo, que desde algún tiempo para acá sale a relucir un lado oscuro, uno que ahora sale a la vista con su disposición a ser adalid de la opacidad en el gobierno nacional.

Cierto, la Secretaría de Relaciones Exteriores está al servicio del Estado y no necesariamente de la transparencia informativa, aunque de hecho esa transparencia en los actos de gobierno es una de las condiciones ineludibles de la democracia.

El hecho en todo caso es que enmudecida en lo externo la SRE parece ahora dispuesta a colaborar en el enmudecimiento interno.

Será recomendable para el resto de las secretarías que componen la administración pública federal no secundar a la Cancillería a menos que deseen incrementar la atención y la sospecha en torno a los papeles que guardan en sus gavetas. (El Universal).

"