Marco González * CP. Han empezado a quemarse los rastrojos de unas 900 mil hectáreas agrícolas de Chiapas, como casi todo los anos. Eso provoca una suspensión de partículas de unas 350 mil toneladas en el aire. Esto, afecta la salud pública de todos, principalmente de ninos y gente de la tercera edad. Al mismo tiempo la temperatura aumenta significativamente. Se cumple así una vez más el viejo ritual de la roza, tumba y quema.
Para Cecilio Marroquín Rodríguez, especialista en producción, comercialización agropecuaria y medio ambiente esta vieja práctica ha venido a acentuar los efectos del cambio climático en Chiapas, donde juntamente con Mozambique se han registrado el mayor aumento de temperatura en el planeta en los últimos 25 anos. Por si fuera poco, anade, los residuos de los agroquímicos son otro factor sumamente peligroso para la salud pública, porque muchos de estos compuestos se suspenden en el aire o llegan a los lechos de las fuentes de aprovisionamiento de agua para el consumo humano.
En el horizonte, desde muchos puntos de la geografía chiapaneca, el humo asemejándose a la bruma, confunde a los visitantes que piensan se trata de nubes de lluvia, lo cual era común en las zonas del tópico húmedo de México.
Al viajar por carretera y de noche, el fuego a la vera de los caminos asemeja paisajes dantescos. Cerros enteros arden. En algunas laderas de las zonas agrícolas empieza aflorar la madre roca.
Hasta mediados de la década de los setenta, el inicio de la temporada de lluvias era a mediados del mes de abril. Ahora, los primeros aguaceros regulares se vaticinan para finales de junio, principios de julio, todo por el cambio climático y la destrucción de miles de millones de kilómetros de selvas tropicales en el mundo y en el mismo Chiapas, según Don Tereso Martínez, septuagenario agricultor de la Frailesca.
Contaminación carbónica
La exposición constante al humo de la lena, provoca múltiples enfermedades respiratorias. El hollín contiene benzo (a) pireno, un poderoso agente cancerígeno. En el país, se utilizan unos 38 millones de metros cúbicos al ano de lena en el sector doméstico del autoconsumo, este combustible, aporta el 40 por ciento de los hogares del país.
En contrapartida, la quema de los rastrojos en las quemas agrícolas, multiplica el factor contaminante de la lena. No en balde el humo que provoca, aunado al de los incendios forestales es capaz de afectar hasta la aeronavegación en Chiapas, recuerda Marroquín Rodríguez.
Ante la contaminación del humo, el Congreso chiapaneco publicó en el Periódico Oficial del 24 de febrero una Ley, donde se intentaba regular la tumba, roza y quema agropecuaria.
En el texto del decreto 148 de la citada normatividad, se expone la alarmante destrucción de los recursos naturales por la acción del fuego, que además generan escasez de lluvia y perniciosas condiciones de sequía.
Aunado a lo anterior se presentan continuamente en nuestro estado, las ancestrales pero negativas prácticas de roza, tumba y quema para el desarrollo de la actividad agrícola y para la limpieza de maleza en terrenos ganaderos; provocando esto, una contaminación atmosférica sin precedente en la historia de Chiapas; perjudicando gravemente la salud humana.
Crear conciencia
Cada ano, se hacen grandes campanas para prevenir los incendios forestales, pero, muy poco para tratar de erradicar la quema y roza como métodos de preparación de los suelos. Aun y cuando los efectos del humo proveniente de esta práctica sean daninos, se tolera. No importa el costo ecológico y mucho menos para la salud pública.
En el sector rural, el 80 por ciento de los hogares son pobres y de éstos, la mitad su condición es de altísima marginación. Las condiciones de salud de este sector que rebasa el medio millón de chiapanecos, son sumamente frágiles. El humo de las quemas agrícolas y de los incendios forestales, por lo regular, siempre los diezman y hacen anicos su precaria economía, enfatiza Marroquín Rodríguez.
Para el doctor Pacífico Orantes, la desnutrición de la ninez rural los hace presa de diversas enfermedades gastrointestinales y respiratorias, por su débil sistema inmunológico, el cual al ser sometido a agentes externos como los humos de las quemas agrícolas e incendios forestales, tarde o temprano inciden en un incremento de los padecimientos.
Contaminación del aire
Conforme se acercan las fechas para las siembras, aumenta la bruma del humo en casi todo Chiapas, los padecimientos respiratorios se acentúan. El abrasante viento transporta pequenos residuos del rastrojo quemado, mientras otras partículas microscópicas - más nocivas - provenientes de los residuos de los agroquímicos penetran al organismo de todos los seres vivos.
Uno de los padecimientos más frecuentes en Chiapas son las pulmonares, según cifras de las mismas autoridades.
Ano tras ano por estas fechas, el paisaje chiapaneco se asemeja al de Londres, dicen. Allá es por la bruma, aquí, por el humo.











