Las vías de Los Zetas al terrorismo

El intento de usar a Los Zetas en un complot iraní para asesinar a los embajadores de Israel y Arabia Saudita en la capital estadounidense ha dejado en el aire la pregunta sobre las posibilidades de cooperación entre narcotraficantes mexicanos y grupos terroristas internacionales.

Desafortunadamente, esa posibilidad existe. El hecho es que un grupo internacional proclive al terrorismo buscó la experiencia de sicarios mexicanos para cometer atentados de alto perfil. De ser ciertas las versiones estadounidenses, el gobierno de Irán habría intentado recurrir a Los Zetas para continuar una guerra por métodos no convencionales contra sus países enemigos: Israel, Arabia Saudita y Estados Unidos.

Eric Holder, procurador general de Estados Unidos, dijo que en el plan para asesinar a los embajadores de esos países en la capital estadounidense habría intervenido un agente de la Fuerza Jerusalem (Qods Force), un brazo de operaciones clandestinas en el exterior de la Guardia Revolucionaria, la agencia militarizada de seguridad del Estado iraní.

Es evidente que el agente de la Fuerza Jerusalem habría dejado aspectos cruciales de la planeación del atentado a un ciudadano iraní-estadounidense inexperto que, en lugar de contactar a líderes reales de Los Zetas, entró en arreglos con un informante de la DEA.

Aunque no está claro si participaron directamente en los arreglos con la Fuerza Jerusalem, Los Zetas ya son desde hace tiempo una amenaza grave para Estados Unidos, tal y como lo decretó el presidente Barack Obama hace unos días.

Algunas investigaciones estadounidenses han encontrado rastros de Los Zetas en las rutas de la droga en el norte de África, donde la franja de países islámicos está considerada como un cinturón de inestabilidad estratégica para Estados Unidos.

Preocupados por la evolución de ese grupo criminal, el Colegio de Guerra del Ejército y la Guardia Nacional de Estados Unidos han realizado sendas investigaciones sobre cómo Los Zetas han borrado las fronteras entre el crimen, el terrorismo y las tácticas de la guerra convencional para crear enclaves de ingobernabilidad en sus áreas geográficas de interés.

Los Zetas, dice uno de los análisis, están en vías de apoderarse de franjas territoriales dentro de Estados Unidos y podrían acercarse a grupos terroristas para aprender tácticas de combate irregular, entre ellas el uso de artefactos explosivos improvisados dentro de vehículos, a la manera de los grupos que combaten a las tropas estadounidenses en Irak y Afganistán.

Hasta el momento, Los Zetas se han enfocado en asegurar que sus cargamentos de drogas lleguen a su destino sin contratiempos. En el camino han aterrorizado a la población y a los gobiernos locales como una forma de forzar su cooperación y allegarse fondos operacionales del secuestro y la extorsión.

Sin embargo, las estrategias elegidas para combatirlos podrían tener un resultado inesperado y quizá contraproducente. Ahora que los gobiernos de México y Estados Unidos están interesados en usar todos sus recursos de fuerza para terminar con Los Zetas, éstos podrían privilegiar el terrorismo como modalidad principal de combate.

Con los niveles de brutalidad y encono con los que han enfrentado la ofensiva de las Fuerzas Armadas mexicanas, nada parece disminuir la impresión de que este grupo criminal podría recurrir a cualquier táctica, por más trágica y aberrante que parezca, para combatir los intereses de Estados Unidos y de paso de los mexicanos.