Las víctimas invisibles de la Frailesca

Las víctimas invisibles de la Frailesca

Cristóbal Obregón es el ejido más grande del municipio de Villaflores, en la región Frailesca de Chiapas, con poco más de siete mil pobladores. Desde la noche del terremoto, sus autoridades ejidales iniciaron un censo que hasta este fin de semana arrojaba 58 casas colapsadas, 366 con daños graves, 78 moderados, y 3 con daños ligeros.

Hasta este domingo, los ejidatarios sólo han recibido despensas con comestibles y productos para higiene personal. La Cruz Roja estableció durante un día, un puesto de atención médica en la comisaría ejidal, al que debían llegar las personas por propio pie. Muchos no pudieron asistir por ser personas de la tercera edad, o porque no se enteraron.

El economista Gíber Cruz Juárez, agente municipal, abunda: “… nuestro Centro de Salud no funciona desde hace tiempo, no tiene doctor ni medicinas; hasta aquí venían pacientes de cinco ejidos vecinos…” con relación a los apoyos que hasta ahora se limitan a víveres y ninguno para enseres y electrónica, comenta: “que el Fonden se destine a todos, no únicamente a los que han salido en la televisión… Si eso no ocurre, muchos no se podrán recuperar…”

Los jóvenes de la localidad históricamente migran a la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez, buscando empleo y educación superior. La mayoría no regresa al ejido. La población mayoritaria son niños y adultos mayores.

Otro dato preocupante para el comisariado ejidal, el agrónomo Leonel Montoya, es que muchos campesinos, para enfrentar esta emergencia han recurrido a la venta anticipada de su cosecha “parada”; es decir, antes de cosechar. Obviamente el precio ha sido fijado por los acaparadores del maíz.