Latente el conflicto por basurero clandestino

Latente el conflicto por basurero clandestino

Latente el riesgo de confrontación entre pobladores de Tuzantán con policías municipales, ante la insistencia del alcalde Bany Oved Guzmán Ramos de mantener en la entrada al tiradero una veintena de uniformados para reprimir a la población que se opone a que se continúe arrojando los desechos tanto locales como de Huixtla en un basurero clandestino, dejando además sin vigilancia a la zona urbana. 

Y es que se ha señalado que existen intereses oscuros entre los alcaldes de Tuzantán y el Huixtla, Carlos Eduardo Salazar Gam, quien tendría parte importante en un negocio realizado con una supuesta empresa privada denominada Green World, con domicilio en Tuxtla Gutiérrez. Existe fuerte oposición a la contaminación porque es un tiradero clandestino sin autorización de autoridades federales, por lo que pobladores de La Primavera, Puente de Material, La Flor y Los Laureles señalan que a pesar de ser reprimirlos y golpeados por fuerzas del orden, mantienen su negativa de permitir que se contamine el medio ambiente. 

La actitud prepotente y arrogante del edil ha sido reiterativa: en días pasados, cuando pobladores pretendían exigir el derecho a la información sobre el basurero y se manifestaron, el alcalde Guzmán Ramos envió a policías armados a reprimirlos, incluso arremetió y golpeó a varias personas, entre estas a un poblador que encarceló y con el que pretende condicionar la autorización para el basurero clandestino. 

Sin embargo, el problema se ha acrecentado y en la actualidad también se culpa al alcalde de Huixtla, Carlos Eduardo Salazar Gam, de las agresiones y el intento de contaminación a cielo abierto, además algunos trabajadores de Limpia de ese municipio exigen que se les brinde seguridad ante el conflicto que existe entre pobladores de Tuzantán y la autoridad de aquel lugar. 

Señalan que están siendo obligados a exponerse bajo la amenaza de ser despedidos si no cumplen con esa labor a la que temen, ya que en fechas pasadas, cuando a bordo de los camiones de basura se disponían a dejar los desechos, quedaron en medio de los dos bandos y fueron agredidos y apedreados sin tener culpa en el conflicto, por lo que culpan al presidente Salazar Gam y al titular de Limpia de Huixtla de lo que pudiera ocurrirles.