Lenguas, entre la falta de justicia y discriminación

Destacan como necesario revalorizar las lenguas originarias desde la educación básica. Carlos López / CP
Destacan como necesario revalorizar las lenguas originarias desde la educación básica. Carlos López / CP

Pocas horas a la semana de enseñanza en lengua originaria, maestros de secundaria que prohíben hablar la lengua materna al ingresar a la escuela y pocos traductores en los sistemas de justicia, son las aristas más preocupantes que deben visualizarse en el Día Internacional de las Lenguas Maternas, destacó el licenciado en Lengua y Cultura de la Universidad Intercultural de Chiapas, Eliber Gómez Abadía.

El panelista destacó que hace falta aplicar políticas educativas que se enfoquen en la protección de lenguas y culturas, pues desde la educación más básica hay una desvalorización.

Acotó que “los libros y maestros enseñan aspectos de la cultura exterior y muy poco de nuestra cultura, desde ahí hay una desvalorización de nuestra propia cultura, y empieza desde muy pequeños”.

Agregó que a esto se le suma la discriminación educativa, ya que “según la experiencia de algunos compañeros, hay maestros de nivel secundaria y bachillerato a los que se les prohibía hablar el tojolabal en su propia comunidad al ingresar al plantel”.

Destacó que aún hay un largo camino por realizar, por lo cual llamó a plantear programas que se enfoquen en la cero discriminación y en la valorización de las lenguas maternas.

Si bien explicó que hay algunas comunidades que cuentan con un sistema en tojolabal, las horas que se practica a la semana suelen ser escasas, lo cual no permite un conocimiento profundo de la lengua.

Destacó que la tecnología también ha modificado las formas de comunicarse, ya que al enviarse mensajes personales entre hablantes suelen hacerlo en español, esto debido a que la mayoría no sabe escribir en tojolabal.

Sin embargo, aclaró que las redes también tienen cosas buenas, pues se están usando como catalizadores para la recuperación del idioma.

“No saberlo escribir no es la única limitante, son muchos factores que intervienen, como la discriminación y la falta de acceso a la justicia, aspectos que abonan al deterioro de las lenguas maternas”, dijo.

El maestrante en Antropología Social de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, contó de un caso en el que intervino, cuando un sentenciado por no saber y escribir, además de no contar con un intérprete, fue encarcelado durante cinco años al firmar una sentencia de responsabilidad.

“Él no comprendió al 100 por ciento, y es un derecho que los que estén en este proceso cuenten con un intérprete que pueda hacerles llegar la información como debe de ser”, y acotó que la situación de los traductores y de los peritos indígenas es compleja, pues si bien sí hay, estos no son suficientes.