Leonardo, un caso de éxito tras haber recibido un órgano

Leonardo, un caso de éxito tras haber recibido un órgano

Al haberle trasplantado un riñón, gracias a la donación altruista y amorosa de su madre, Leonardo Daniel Ordoñez Cabrera, quien actualmente tiene 15 años de edad, puede continuar con su vida de manera normal; éste es otro de los casos de éxito que se han presentado en Chiapas, dentro del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP).

Leonardo quien es originario de Paredón, municipio de Tonalá, contó que a los nueve años tras haber contraído dengue le diagnosticaron insuficiencia renal por lo que su riñón prácticamente “se marchitó” y a partir de ese momento comenzó su viacrucis con las citas médicas, tratamientos y diálisis en el hospital.

Mencionó que al menos cinco años vivió con la insuficiencia hasta que su mamá pasó por el protocolo y al realizar los estudios salió compatible, por lo que el joven se convirtió en receptor donador vivo relacionado, situación que al día de hoy le permite seguir con sus estudios en el tercer semestre de la preparatoria, en donde ha tenido algunas dificultades pues perdió un año en la secundaria ante las complicaciones por las que atravesó pero con la ayuda de sus padres y los profesores ha salido adelante.

Asimismo, comentó que tras el trasplante su recuperación fue rápida ya que su cuerpo resistió, sin embargo, se hinchó por un medicamento lo cual también le provocaba mucho apetito, razón por la cual llegó a comerse un pollo entero.

Cultura de donación

Dentro del marco del Día Mundial de los Pacientes Trasplantados para fomentar la cultura de donación de órganos, Virginia Elizabeth Díaz Coutiño, coordinadora de Donación Hospitalaria del Hospital de Especialidades Pediátricas, destacó que no todos los pacientes hospitalizados que requieren un órgano cuentan con la posibilidad de obtenerlo, por ello es necesario seguir creando conciencia acerca de la donación voluntaria.

No obstante, refirió que dentro de este nosocomio desde el 2006, a los pocos meses de iniciar su programa se llevan hasta la fecha 25 transplantes, 22 riñones y tres corneas y por lo regular es la familia la que dona.

“Al no pasar por el protocolo algunos de los familiares no son tomados en cuenta al tener un padecimiento, por lo que otras de las vías de obtención es la cadavérica, el cual es un acto altruista y de amor en el que cuando fallece una persona, la familia de ésta decide regalar vida”, expresó.

Recordó que el primer donador fue el del 2016, en 2018 dos pacientes más se les colocó riñón y en ese mismo año en el hospital hermano “Ciudad Salud” tuvo una donación pero los proporcionaron al ser parte de una Red ya que los órganos no son exclusivos de un nosocomio se ponen a disposición. En 2019 se dio de nuevo la oportunidad de donación, una madre dio varios de los órganos de su hijo pero no fue compatible.

En cuanto a la cultura de la donación de órganos en Chiapas se ha avanzado poco a poco, por lo que la especialista reiteró que es necesario detenerse a pensar si “podemos ayudar a alguien más con esta acción para dar la oportunidad a otro ser vivo de que continue riendo, jugando y disfrutando de los placeres que otorga la vida”.

Cabe destacar que las estadísticas señalan que las personas que están en lista de un trasplante generalmente oscilan entre 15 a 45 años de edad, en plena edad productiva.