Ley Castañón Jr.

De entrada pareciera que tiene dedicatoria particular. Integrada por 28 artículos y dos transitorios, con fecha 13 de noviembre fue presentada una iniciativa de Ley de Agenda Digital para Chiapas y aunque esto corrió a cargo del diputado Noé Castañón Ramírez, la autoría se le adjudica a un grupo que apenas comenzó a darse a conocer en oportunidad de las pasadas elecciones, y que en Chiapas cuenta con una Delegación al ser presuntamente una organización con presencia en el país, la cual lidera aquí una joven que dice ser chiapaneca de nombre Marisela Aguilar Gerardo.

Esta joven abogada egresada de una universidad particular encabeza el grupo que se hace llamar Delegación en Chiapas del Movimiento Nacional de Cibernautas, que aquí está integrado por una joven comunicóloga, por un ex dirigente local del desaparecido Partido Convergencia, además de otros tres chiquillos. Sin embargo, es difícil creer que este pequeño grupo haya fraguado tan controversial iniciativa que -muy mal redactada al omitir preposiciones y pasar por alto imprescindibles comas- incluye de 2 hasta 8 años de prisión, no obstante que en su exposición de motivos comienza citando aspiraciones de vanguardia tecnológica y hasta los objetivos del milenio.

Al ser destinatario de esta ley el usuario de Internet, no es aventurado afirmar que quienes serían afectados son los jóvenes, pues son ellos en su mayoría quienes dedican un determinado número de horas al día a esta enorme ventana de información y comunicación. Y así, los padres de familia que ahora pasan duras penas para sobrellevar la situación y solucionar los problemas cotidianos aquí, adicionalmente ahora verán de la noche a la mañana que sus hijos serán requeridos por la policía chiapaneca, nada menos.

Como se dijo, el impulsor de esto es el actual presidente de la Mesa Directiva del Congreso de Chiapas, Noé Fernando Castañón Ramírez -quien así avergüenza el nombre de su padre, Noé Castañón León-. Él asegura haber consultado la iniciativa con representantes de los medios de comunicación, pero al proporcionar un nombre citó únicamente a un ex alto funcionario del Instituto de Comunicación Social del actual gobierno estatal -Jacobo Elenecavé Luttman-, lo cual más parece una burla del legislador a la sociedad chiapaneca, pues esto es como si se consultara a la Iglesia Católica en voz de Martín Lutero.

En verdad el legislador cree que los chiapanecos no están informados, acaso no ha visto las reacciones y los epítetos que ya en este momento se están cruzando en las redes sociales.

Acaso no hay leyes federales en este sentido, como en el asunto de la acechanza policial. Claro que las hay -Código Penal Federal: Título Noveno, Art. 210 al 211 bis 7- y como ya se dijo, su aplicación sí está a cargo de personal altamente capacitado.

Hablan de aspirar a metas políticas, sociales y económicas de los países de la Organización de Estados Americanos, pero en realidad lo único que pretenden es el control sobre los cibernautas, y con facultades para castigarlos. Es decir, para los jóvenes no hay trabajo, pero opciones de caer en prisión cada día se las aumentan.