Luego de llegar a un acuerdo con autoridades federales, los habitantes de la comunidad de San Javier, Ocosingo, liberaron a siete agentes de la Guardia Nacional (GN) y a cuatro del Instituto Nacional de Migración (INM) que mantenían retenidos desde el pasado 31 de agosto, informaron los mismos habitantes de ese lugar.
Dijeron que los uniformados fueron liberados entre las 21:00 y 22:00 horas del viernes, después de que las autoridades federales y estales les entregaron a José Moreno y Adolfo Avendaño, capturados por igual el 31 de agosto, acusados de traficar con indocumentados.
Agregaron que la Guardia Nacional pagó presuntamente 150 mil pesos de multa porque los agentes retenidos no contaban con los permisos correspondientes al tener en posesión a tres loros cabeza roja, “catalogados como fauna silvestre en peligro de extinción”.
Por otra parte, José Moreno y Adolfo Avendaño fueron detenidos el pasado 31 de agosto en la localidad de Chancalá, a media hora de Palenque, cuando cargaban combustible en una gasolinera. Ambos conducían sendas unidades del transporte público que cubren la ruta Frontera Corozal-Palenque, cuando fueron detectados por los uniformados transportando supuestamente a varios migrantes.
Horas después de la captura de los dos conductores y el aseguramiento de la unidad, los transportistas de la zona y habitantes de San Javier, ubicada en la Selva Lacandona, retuvieron a siete agentes de la Guardia Nacional y a cuatro del INM, entre estos últimos a una mujer, a fin de exigir la liberación de los dos acusados y de la unidad.
Después de las negociaciones y con la mediación de funcionarios estatales, las partes llegaron a un acuerdo para el intercambio de los agentes y de los dos conductores.
Los habitantes consultados manifestaron que Moreno fue liberado sin cargos, pero Avendaño salió de manera condicionada, por lo que deberá de acudir a firmar cada semana a las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR), ubicadas en Palenque.
Junto con los 11 agentes, los pobladores de San Javier devolvieron las armas y los chalecos antibalas que les habían quitado, como también las dos unidades oficiales.
“Los cuatro días que estuvieron retenidos se les trató bien a los 11 agentes. Se les dio atención e incluso, el viernes por la tarde, uno de los elementos del INM dijo que tenía temperatura y se sentía mal, por lo que fue trasladado en un taxi a la localidad de Nueva Palestina, donde fue atendido”, comentaron los pobladores.
Manifestaron que en una asamblea próxima las autoridades y los habitantes de San Javier decidirán el destino de los 150 mil pesos de multa que pagaron los agentes retenidos el 31 de agosto.
“Anoche quedó todo solucionado de manera pacífica. Se acordó que no habrá represalias en contra de nadie y que los agentes de la Guardia Nacional y del INM podrán transitar libremente y trasladarse a la zona sin problemas”, concluyeron.












