Los activistas en defensa de los derechos humanos de migrantes, Irineo Mujica y Cristóbal Sánchez, obtuvieron su libertad después de haber sido detenidos acusados por tráfico de indocumentados por la Fiscalía General de la República (FGR).
Estos advirtieron que el gobierno federal está criminalizando el fenómeno migratorio que se agudiza en la Frontera Sur, a donde han decidido enviar a seis mil elementos de la Guardia Nacional que se espera lleguen en los próximos días.
En conferencia de prensa acompañados de los representantes del Centro de Derechos Humanos “Fray Matías de Córdova”, Enrique Vidal y de Pueblos sin Fronteras, Tristan Cal, se consideraron como “los primeros presos políticos de la Cuarta Transformación”, aunque reconocieron la actuación del Poder Judicial que no se dejó presionar y ordenó su libertad, aunque dejó abierta la investigación.
Mostraron su preocupación por la “fabricación de delitos” no solamente en contra de activistas sino también de periodistas al realizar su trabajo de documentación del fenómeno.
Asimismo, advirtieron que en los hechos, el gobierno mexicano está haciendo el trabajo sucio al mandatario estadounidense Donald Trump, al convertir a los migrantes en moneda de cambio para impedir la aplicación de aranceles a las exportaciones.
En ese sentido, consideraron que México tiene que considerar abrir otros mercados para sus productos y “dejar de depender y de aceptar ser el patio trasero de los Estados Unidos”.
Irineo Mujica, quien lleva 15 años realizando actividades de ayuda y protección a migrantes, pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador que se dejen de perseguir a los activistas que “no somos los responsables de la migración, sino parte de la solución”.
Apoyo
El Colectivo de Monitoreo del Sureste conformado por decenas de organismos no gubernamentales respaldaron a los dos activistas y lamentaron la criminalización y judicialización de la ayuda humanitaria que se pueda brindar a los migrantes a su paso por territorio mexicano, desde su ingreso por la Frontera Sur.
Si bien reconocieron que la judicialización de ambos casos se frenó desde la audiencia en el Poder Judicial de la Federación, en donde el juez concluyó que no habían suficientes pruebas y se decretó la libertad de ambos activistas, la investigación por parte de la FGR sigue abierta y ello también es preocupante.
Tristan Cal, advirtió que el gobierno de Donald Trump utiliza “tácticas de guerra comercial para imponer presión y usar la represión contra el pueblo mexicano para frenar desde la Frontera Sur el paso de migrantes hacia ese país”.
Aclararon que no claudicarán en sus actividades de defensa de los migrantes que son grupos altamente vulnerables y por tanto, continuarán trabajando en brindarles atención ante la crisis humanitaria del fenómeno.
No llega la Guardia
En tanto, hasta el momento en la Frontera Sur no se ha concentrado la Guardia Nacional tal como se había anunciado, aunque se mantienen los operativos conjuntos entre el Instituto Nacional de Migración (Inami), Policía Federal, Ejército y Armada de México.
En la línea divisoria entre México y Guatemala por el río Suchiate las actividades siguen normales, continúa el paso de migrantes y mercancías de un lado a otro de la frontera.
Los retenes desplegados a lo largo de la Costa de Chiapas por la ruta migratoria de Suchiate hasta Arriaga se mantienen en forma permanente.












