Tras permanecer en la cárcel por 17 meses de manera injusta por un asesinato que no cometió, Víctor Hernández Gómez fue liberado este martes 5 de agosto. Su delito fue llamarse “casi igual” que el verdadero culpable, explicó su abogada, Francelia Estrada Valdéz.
Los testigos, al no estar obligados a saber el nombre completo del asesino, omitieron que éste se llamaba Víctor Manuel Hernández Gómez, “y declararon el nombre sin ‘Manuel’. Al declarar de esta forma, el nombre coincidía con el de Víctor, sin ser él el responsable”, amplió.
Para sobrevivir en este calvario, la familia de Víctor tuvo que vender las pocas cosas que tenía: cuatro docenas de tablas, un tinaco de agua, 25 láminas y pedir prestado alrededor de 13 mil 500 pesos, explicó.
“Aunque el tiempo no regresa”, Víctor buscará en este momento una indemnización, que no precisamente tiene que ser económica, a fin de poder pagar las deudas acumuladas durante el proceso y poder mantener a sus cinco hijos, a su esposa y a su madre, “para que ya coman mejor”, relata el hoy liberado.
Francelia Estada Valdéz, abogada de Víctor, dijo que solicitarán una disculpa pública en la comunidad de la cual es originario, pues en este momento está siendo estigmatizado y discriminado, por un delito que no cometió.
Aunque celebran la libertad de Víctor, su abogada también lamentó que las autoridades no hayan realizado las investigaciones pertinentes para identificar plenamente al asesino de Raquel Guillén Santiago, quien fue asesinado en el 2001, sin embargo, la orden de aprehensión fue emitida en el 2014, cuando Víctor se encontraba trabajando como albañil en el vecino estado de Oaxaca, relata.












