Liberan a indígena preso injustamente

En la Plaza Catedral, en el centro de esta ciudad, Roberto Pacienciafue recibido por amigos y familiares. CP
En la Plaza Catedral, en el centro de esta ciudad, Roberto Pacienciafue recibido por amigos y familiares. CP

El indígena tzotzil, Roberto Paciencia Cruz, adherente de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, fue liberado esta tarde, luego de que el juez del ramo penal, William Hernández Ovando dictó sentencia absolutoria.

Paciencia Cruz fue recibido a las 18.30 horas por amigos y ex compañeros de prisión en la Plaza Catedral, donde varios de ellos mantuvieron un plantón desde las 9 horas para demandar su liberación.

“Estuve tres años y tres meses preso, acusado del delito de secuestro que no cometí porque no tuve nada que ver; me acusaron así nomás porque la justicia es muy lamentable en el país”, dijo en entrevista.

Agregó que su acusador, “que nunca se presentó cuando lo citaron y por eso me liberaron”, era “mi camarada, mi mejor amigo”.

Originario del municipio de Chenalhó, Paciencia Cruz permaneció preso en el penal número 5, ubicado en el municipio de San Cristóbal, sobre la carretera que conduce de esta ciudad a Ocosingo y Palenque.

Comentó que al salir del reclusorio a las 18 horas fue recibido por amigos y excompañeros de prisión, entre ellos, Alberto Patishtán Gómez,   indultado por el presidente Enrique Peña Nieto en 2013.

Ya en la Plaza Catedral, situada en el centro de esta ciudad, fue recibido por amigos y familiares, entre ellos, su hermana María, con quienes se abrazó y lloró de felicidad. “Les agradezco porque nunca me dejaron sólo. Mucha gente pidió mi libertad porque sabía que soy inocente”, dijo.

Paciencia Cruz contó que tiene cuatro hijos que viven con sus abuelos maternos, porque “de mi esposa no les puedo decir si está en la casa o no, ya que no sé”.

Pidió a las autoridades estatales que “cumplan su promesa de liberar a Alejandro Díaz Sántiz, quien lleva 17 años preso, por el delito de homicidio, así como otros ofrecimientos a ex presos denominados Solidarios de La voz de El Amate.

-¿Qué harás ahora que estás libre? –se le preguntó.

-No sé qué voy a hacer, sólo Dios sabrá si nos da licencia de seguir adelante en la vida. No puedo decir el sueño que tengo. Agradezco a las personas que me estuvieron apoyando y me recibieron.