Tras permanecer 45 días “encerrados” en la garita del Instituto Nacional de Migración (Inami) de la población de Huehuetán, 29 extranjeros solicitantes de refugio en México fueron liberados.
Ello tras la intervención de organismos nacionales e internacionales de defensa de los derechos humanos, quienes precisaron que fueron 15 mujeres y 14 hombres los liberados, además de que permanecieron durante todo ese tiempo en dos celdas pequeñas “sin salir a la luz del sol ni poder caminar”.
Anunciaron a la vez que “dada la situación de alarma en materia de violaciones a derechos humanos en la frontera sur mexicana”, del 29 al 31 de mayo realizarán la “Misión de Observación De Derechos Humanos de la Crisis Humanitaria de Refugiados y Migrantes en el Sureste de México”, que recorrerán toda la región.
En cuanto a los migrantes liberados, el Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en México; Alianza Américas; Todos los Derechos para Todos y Todas; Grupo Impulsor contra la Detención Migratoria y la Tortura; Grupo de Trabajo sobre Política Migratoria y Red Jesuita con Migrantes, sostuvieron que fueron objeto de maltrato físico y psicológico.
Aparte sufrieron falta de acceso y malas condiciones de agua potable y alimentación, hacinamiento, impacto en su salud y “en ningún caso han recibido tratamiento médico, físico o psicológico adecuados”.
“Las personas han permanecido detenidas en Huehuetán bajo un escenario militarizado, custodiadas permanentemente por agentes del INM, la Policía Federal, Ejército y guardias de seguridad privada”, sostuvieron.
Señalaron que todos ellos fueron liberados en virtud a que ya habían solicitado el reconocimiento de la condición de asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
Establecieron que por la condición en que se encontraban y “la ausencia de fundamento legal para mantenerlas privadas de libertad de forma indefinida, y el hecho de que sean solicitantes de asilo, constituye un marco de detención arbitraria, tortura, y riesgo de violación del principio de no devolución de personas necesitadas de protección internacional”.
Los organismos convocaron a organizaciones sociales defensores de derechos humanos de México, Centroamérica y Estados Unidos a participar en la Misión de Observación que realizarán durante tres días en los que recorrerán la Frontera Sur y Costa de Chiapas, por la denominada “ruta del migrante”.
Y es que aseguran que existe “una situación de alarma en materia de violaciones a derechos humanos”, en la que los mayormente afectados son los migrantes que cruzan a territorio mexicano en busca de llegar a los Estados Unidos.












