En su visita a Chiapas, Adriana Villafuerte García, jefa del Departamento de Programas Estatales del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/Sida (Censida), dio a conocer que la entidad lidera la prevención de la transmisión materno-infantil del VIH y Sífilis Congénita.
Dijo que es necesario fortalecer la detección de ambas enfermedades en las mujeres embarazadas en los centros de salud, a través de la realización de pruebas rápidas.
Expuso que la detección oportuna garantiza el abordaje adecuado del binomio madre-hijo e iniciar el tratamiento antirretroviral antes de la semana 20 de vida, ya que se reduce la mortalidad en niños en cerca del 75 por ciento.
Transmisión
En el caso de la Sífilis Congénita, señaló que los embarazos afectados por esta infección derivan en muerte materna o aborto, o bien, las y los niños nacen con bajo peso, de ahí la importancia de reforzar la atención prenatal y el diagnóstico temprano.
Agregó que la capacitación continua del personal constituye una de las estrategias para mejorar los servicios que se proporcionan a la población, toda vez que la adquisición de habilidades y conocimientos se refleja en la relación médico-paciente.
Comentó que se trabaja en el tema de la prevención de la transmisión materno-infantil del VIH y Sífilis Congénita como compromiso de gobierno.
Agregó que a través del trabajo coordinado se da una mejor respuesta, ya que la infección de VIH en niños se puede evitar casi al cien por ciento si todos los niveles de atención en salud intervienen de manera conjunta.
Finalmente, recordó que los momentos en que se transmite el VIH de la madre al bebé son: en el trabajo de parto, periodo intrauterino y la lactancia materna.











