La Secretaría de Salud en Chiapas, desde el pasado lunes, tiene lista la supervacuna hexavalente que sirve para contrarrestar los daños de seis enfermedades: difteria, tosferina, tétanos, poliomielitis, hepatitis “B” e influenza tipo “B”, puntualizó Nicolasa López Ovando, responsable del Programa Estatal de Vacunación.
Al hacer la invitación para que padres y madres de familia lleven a sus hijos a los espacios asignados, agregó que esta estrategia está dirigida a todos los menores de un año, no obstante, también se puede aplicar a quienes tienen menos de cinco años y que no completaron las tres dosis que debieron recibir antes de los 12 meses de vida.
Las cifras que tiene la Secretaría de Salud en el estado indican que hay más de 170 mil dosis disponibles para la población objetivo. Esta primera fase se mantendrá vigente hasta el 30 de septiembre, después vendrá una segunda etapa, que será del 1 de octubre al 25 de noviembre.
Cobertura
El personal estará en disponibilidad de aplicar las dosis de lunes a viernes. Como ejemplo, en el Centro de Salud El Valle (en Tuxtla Gutiérrez) las actividades comienzan desde las 7:00 a. m. hasta las 2:00 p. m.; además se hace el recordatorio de que es importante que los menores reciban este insumo médico, ya que con él estarán protegidos de seis padecimientos, principalmente de la poliomielitis.
Además, aunque el contexto muestra que la última enfermedad en mención fue eliminada desde 1990, en Nueva York (en Estados Unidos) se tuvo un caso del virus (tipo 2) hace unas pocas semanas. El impacto de este padecimiento se genera en el sistema nervioso central, sobre la médula espinal.
“Dejando una discapacidad muscular” que puede ser permanente o temporal, y es por esa razón que se ha insistido a las familias a que lleven a sus hijos a que reciban la vacuna hexavalente. Como en toda vacuna, la bibliografía indica que un 5 % de los inmunizados puede registrar dolor en el sitio de la aplicación, así como enrojecimiento y un poco de temperatura (que puede oscilar entre los 36.5 y 37 grados), sin embargo, con un baño se puede solucionar.
En México (y también en Chiapas), aseguró López Ovando, desde 1990 no se han reportado casos. Se trabaja arduamente a fin de que la situación se mantenga de esa manera, y para ello tienen que mantener activos los esquemas de vacunación dentro de los sectores vulnerables.












