Llama a fortalecer la dignidad humana

En el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas, conmemorado cada 20 de junio, el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor José Francisco González González, advirtió sobre los riesgos que enfrentan las personas migrantes en su tránsito por Chiapas y denunció la acción de grupos criminales que lucran con la movilidad humana.

Puerta de entrada

Recordó que la entidad se ha convertido en una de las principales puertas de entrada para miles de personas que huyen de sus países de origen debido a la violencia, la persecución, la pobreza extrema y la falta de oportunidades.

“No son cifras estadísticas; son personas, son familias, son rostros de Cristo que sufren en el camino”, expresó.

Informó que recientemente participó en el III Encuentro de Obispos y Agentes de Pastoral de la Movilidad Humana de las diócesis de la frontera México-Guatemala.

Durante ese encuentro, explicó, se identificó que grupos delictivos continúan obteniendo ganancias mediante el secuestro, la extorsión, la trata de personas y el reclutamiento forzado de migrantes que recorren la frontera sur.

“Los grupos criminales han encontrado en el flujo migratorio una fuente de ingresos sumamente lucrativa”, advirtió.

También expresó preocupación por las deportaciones y retornos forzados derivados de las políticas migratorias implementadas por Estados Unidos, las cuales, afirmó, dejan a muchas personas en situación de vulnerabilidad en ciudades fronterizas mexicanas.

Cooperación humanitaria

Ante este panorama, los participantes del encuentro binacional acordaron fortalecer la coordinación entre las diócesis de México y Guatemala para dar seguimiento y acompañamiento a las personas migrantes a lo largo de las rutas de movilidad.

Además, reiteró que la Iglesia continuará brindando acompañamiento, alimento, orientación y espacios seguros a quienes transitan por territorio chiapaneco.