En su mensaje dominical, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, se refirió al fin de los cursos escolares, la evaluación de los procesos de enseñanza-aprendizaje, a la celebración del Día del Padre, pero también al calor extremo que se vive en gran parte de Chiapas y México.
Hizo un llamado a cuidar la casa común de todos y consideró urgente la necesidad de una reconversión ecológica y la preservación del medio ambiente.
En relación con los cursos escolares que finalizan, dijo que es el momento de ver el avance en los procesos de enseñanza-aprendizaje. “Que como toda sociedad, pongamos una mirada más atenta para ver si vamos por buen camino”.
Recordó que el presente curso inició con grandes retos al haber regresado a clases después de ciclos escolares a distancia tras la pandemia.
Expuso que el rezago educativo en los saberes, habilidades y hábitos de estudio, el desgaste en la dimensión socioemocional de los alumnos, a lo que se sumaron los temas de bioseguridad, fueron los principales retos a responder.
Pese a lo anterior, agregó, se hizo el esfuerzo y hay gratitud por cuanto se ha logrado no obstante tropiezos y desafíos no resueltos. “Hay que agradecer a niños, adolescentes y jóvenes, maestros y personal administrativo, de intendencia, por todo lo logrado”,
Respecto al Día del Padre, el obispo señaló que el amor de esposa, madre y el amor a los hijos son para el hombre el camino natural para la comprensión y realización de su paternidad.
El auténtico amor conyugal supone y exige que el hombre tenga profundo respeto por la igual dignidad de la mujer; el hombre está llamado a garantizar el desarrollo unitario de todos los miembros de la familia, y envió una felicitación.












