Llama Gatell “veneno” a refrescos embotellados

En su gira por Chiapas, López-Gatell criticó el estilo de vida que han tenido los pueblos originarios con el consumo de refrescos. Cortesía
En su gira por Chiapas, López-Gatell criticó el estilo de vida que han tenido los pueblos originarios con el consumo de refrescos. Cortesía

Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud federal y encargado de la estrategia contra la pandemia de Covid-19 en México, cuestionó la calidad alimentaria que se mantiene en el estado y cuestionó: “¿Para qué necesitamos el veneno embotellado, el de los refrescos? ¿Para qué necesitamos donas, pastelitos, papitas que traen alimentación tóxica y contaminación ambiental?”.

En su participación en la conferencia sobre la actualización de contagios en el país hecha desde Tuxtla Gutiérrez, López-Gatell consideró que el alto consumo de refrescos ha significado una epidemia de diabetes mellitus.

“La obesidad, la diabetes y la hipertensión son las enfermedades silenciosas que nos pueden llevar a grandes complicaciones. Quien tenga diabetes debe cuidarse todos los días, y no sólo con medicamentos. No sólo es ir al centro de salud y que me receten, y que me salga yo de ahí con medicinas; no, qué comemos, cuánta sal le ponemos a los alimentos, basta ya de la sal. Los alimentos ya traen sal. Cuánta azúcar traen las bebidas”, respondió el funcionario.

Además, mencionó que la salud en México tiene que ser distinta, sin replicar los estilos de vida que vienen de la televisión y que son vendidos como felicidad.

“Les llaman jugos a los que están embotellados, pero no son jugos. Es pintura con azúcar”, dijo sobre el tema.

Pero, ¿por qué es tan relevante el tema en Chiapas? Jaime Page Pliego, investigador del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur (Cimsur), afirma en su más reciente estudio que en Chiapas en promedio cada persona bebe 821.25 litros por año, situación que se relaciona con la alta prevalencia de diabetes mellitus, que en la última década ha sido la principal causa de muerte.

Page Pliego, en su investigación, informa que el aumento del consumo de refrescos en la región sur del país fue ocasionado, en parte, por una modificación de la vida social y religiosa de sus habitantes.

Cada vez que una persona adulta bebe cuatro botellas de 600 mililitros de este refresco, está ingiriendo una cantidad que equivale a 50 cucharadas cafeteras de azúcar de 5 gramos cada una, es decir, consume más del 500% de la ingesta diaria de azucares recomendada, de acuerdo con estimaciones de la organización civil El Poder del Consumidor, cálculo que fue realizado en 2013 por la nutrióloga Xaviera Cabada, coordinadora de Salud Alimentaria de esa asociación.

Page Pliego menciona que otras de las razones de la prevalencia del consumo de las bebidas carbonatadas y azucaradas, relata el artículo publicado en la Revista Medicina Social en 2019, son: una laxa legislación hacia las empresas refresqueras, campañas de mercadotecnia en lenguas locales y la poca accesibilidad de agua potable de calidad y en cantidad suficiente para los habitantes.

Esto ha provocado que las familias chiapanecas “destinen el mayor porcentaje de su ingreso en alimentos y bebidas no alcohólicas (38.4%), de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Gasto (Engasto) 2012”, declaró Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.