La política en México está “muy degradada, pero hay que tener esperanza en que se puede enderezar”, afirmó el obispo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez.
En entrevista colectiva agregó que “es muy importante el voto razonado” de los ciudadanos para “fortalecer la conciencia y la vocación democrática”.
Señaló que su postura es “alimentar la actitud crítica para un voto razonado, libre, buscando lo mejor para el país y la comunidad y que en la conciencia de los ciudadanos es que hay poder, que las autoridades son mandatarios, funcionarios al servicio del pueblo”.
Pidió que los candidatos y funcionarios respeten la voluntad ciudadana y éstos sepan reflexionar su voto para que elijan a la persona más adecuada para el cargo que se esté votando.
“Lo que queremos es que haya la búsqueda del bien común y yo pido a los aspirantes a candidatos y a los que ya están definidos que piensen en verdad en el bien de la población; y a la ciudadanía, que razone bien su voto, que sea exigente en lo que busca para que los funcionarios se comprometan pero también que los ciudadanos se comprometan a darle seguimiento, pues no basta votar sino que hay que vivir la democracia todos los días, todo el año”.
Aguilar Martínez también se refirió al diálogo que a mediados de la semana sostuvieron autoridades estatales con representantes del municipio de Oxchuc, donde el 24 de enero fueron asesinados a balazos tres indígenas y 11 más heridos.
“Hay avances y esperanzas de paz aunque después de esa reunión, todavía hay falta de sensibilidad de algunos funcionarios para darle continuidad a ese diálogo que se tuvo”, dijo.
“Yo tengo el anhelo de que se llegue a una paz duradera, no algo breve sino que en verdad se resuelva de fondo, no con aparentes soluciones que más perjudican en lugar de ayudar”, aseveró.
Reiteró que lo logrado en la reunión “es un avance; estuve escuchando y advertí que hablaron con claridad y valentía, se escucharon mutuamente y me dio la impresión por sus rostros, de que estaban satisfechos con lo que habían dialogado y con esperanza; no satisfechos porque ya se haya arreglado, sino con esperanza de que se irá trabajando para resolver este problema”.
Comentó que “después de la violencia de heridos y muertos, y sobre todo con lo que se dialogó, hay esperanzas de que se restablezca más la paz, el libre tránsito para los que ahí viven, para que puedan salir, y que los que pasamos por la carretera podamos cruzar también sin problemas”.











