Llama obispo a mantener abiertas mesas de diálogo

Mantener abiertas las mesas de diálogo para la búsqueda de soluciones a los conflictos sociales que se presentan en la zona alta de Tapachula que permitan garantizar la paz y evitando nuevos enfrentamientos, pidió el obispo Jaime Calderón Calderón.

Señaló que a pesar que en la zona de Pavencul por el momento prevalece un clima de serenidad, después de las manifestaciones que concluyeron en el desalojo violento y la detención de más de 40 de ellos en el centro de la ciudad el pasado 27 de enero, “se requiere atención integral”.

En esa zona en los últimos meses se han registrado enfrentamientos, quemas de viviendas, homicidios y desplazamientos forzados derivado de un conflicto por la posesión de concesiones del transporte público que se disputan dos grupos, aparte de las demandas de rehabilitación de caminos y la carretera, entre otros.

Por ello, insistió en que intervengan las instancias federales, estatales y municipales para resolver en forma definitiva la problemática, en virtud a que “no queremos más homicidios, más injusticias, más quemas de casas y más desalojos violentos”.

Estableció que el diálogo y la negociación son el mejor camino en búsqueda de la paz, pero se requiere “encontrar caminos de reconstrucción del tejido social y mejores condiciones de vida tanto para los habitantes de Pavencul como para toda persona de nuestra tierra chiapaneca”.

Atención a migrantes

Por otra parte, monseñor Calderón Calderón, en su mensaje semanal se volvió a referir al tema migratorio, estableciendo que las autoridades deben velar por sus derechos, aunque también por los de los conciudadanos mexicanos de la frontera sur.

“A nosotros como Iglesia nos toca realizar con los hermanos más necesitados lo que Jesús nos pide que hagamos: Denle de comer al forastero.

“Las acciones de Jesús siempre son el marco referencial de nuestro proceder como Iglesia”, sostuvo.

Pidió a las autoridades poner a la persona en medio, “como sujeto y destinatario de la caridad cristiana, para vivir la ley de Dios en plenitud”.