Llama obispo a solidarizarse con los migrantes

Llama obispo a solidarizarse con los migrantes

El obispo de San Cristóbal, Rodrigo Aguilar Martínez, pidió al gobierno y a la sociedad ser “más humanitarios en la atención a los migrantes”.

En entrevista, agregó: “Nuestra postura como iglesia es de ser humanitarios e incluso en el espíritu de Cristo, atender al forastero, al extranjero porque vienen de situaciones difíciles en sus países. Si aquí las nuestras son difíciles está peor allá y por eso arriesgan mucho para buscar otro lugar donde vivir y trabajar. De modo que habría que ser comprensivos con ellos”.

-¿Debería el gobierno flexibilizar su política migratoria? -se le preguntó.

-No me toca a mi decir qué debe de hacer, pero yo sugiero que seamos más humanitarios, no rígidos.

Desde luego que también entra la responsabilidad de los gobiernos y ciudadanos de los respectivos países de promover fuentes de trabajo y sobre todo una legalidad, una convivencia sana, abatir todo lo que sea injusticia, corrupción, impunidad.

El obispo dijo lo anterior al opinar acerca de las operaciones mediante las cuales policías federales desarticularon el sábado una caravana de migrantes que se dirigía de Tapachula hacia el centro del país.

Comentó que “el espíritu de movilidad humana es parte de la condición humana de trasladarse a otras partes buscando resolver las necesidades y anhelos; desde luego, que todo se haga con legalidad, que los migrantes sean respetuosos que no abusen y no se conviertan en delincuentes que roban, estafan por los lugares en los que van pasando”.

Señaló que en el territorio de la diócesis “tenemos muchos puntos ciegos; he estado en algunos lugares de la frontera con Guatemala y me cuentan que por ahí pasan migrantes, en barcazas por el río Usumacinta. Es una realidad que no se puede abatir”.

Manifestó que las casas-albergue que la diócesis atiende “están llenas e incluso en exceso; se amontonan las personas, pero las que llegan son un porcentaje muy bajo porque muchas otras no llegan por sugerencias de los coyotes o polleros que les dicen que ahí los van a timar, a estafar, y son estafados por ellos. De todos modos, a pesar de que son pocas casas, llegan bastantes, aunque siguen llegan mucho por el corredor costero”.