Llama obispo evitar caer en pánico por coronavirus

Llama obispo evitar caer en pánico por coronavirus

Ante la intranquilidad y nerviosismo que se vive a causa del Covid-19 conocido como coronavirus, el obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, llamó a la población a no caer en pánico ni en angustias innecesarias, pero a la vez crecer en la conciencia de una cultura de la prevención.

Por ello, pidió a los ciudadanos que sigan las indicaciones de las autoridades de salud: “lavarse las manos con agua y jabón; evitar tocarse la cara, boca, nariz y ojos; usar gel antibacterial cuando no sea posible lavarse las manos; evitar saludar de beso o de mano; al estornudar o toser hacerlo en el antebrazo; desinfectar superficies y objetos de uso constante; ante la presencia de alguna infección respiratoria permanecer en casa y consultar al médico; mantenerse informado y seguir las indicaciones de la Secretaría de Salud”.

Dijo que en la Conferencia del Episcopado Mexicano y Cáritas han elaborado una cartilla en la que se recuerdan las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), misma que se distribuye entre las familias parroquiales.

Asimismo, mencionó que en la Iglesia se han tomado las medidas necesarias, tanto que durante la Santa Misa “evitemos todo contacto físico, sustituyendo el saludo de la paz con una ligera inclinación de cabeza y que recibamos la comunión en la mano”.

Reconoció las medidas adoptadas por la Secretaría de Educación Pública, en virtud a que “conviene tener en cuenta y respetar para proteger a nuestros niños, adolescentes y jóvenes en edad escolar. En atención a ellos y, por encima de intereses sindicales o de cualquier otra índole, es muy prudente que respetemos el período adelantado de vacaciones que irá a nivel nacional del 20 de marzo al 20 de abril, con las indicaciones que se ofrezcan para acompañar a los estudiantes durante este tiempo”.

Insistió en que aparte de todas las acciones de prevención no se descuide la alimentación, y advirtió que “la angustia y la tristeza debilitan nuestro sistema inmunológico y nos hacen más vulnerables”.

Sin embargo, también apuntó que “no se puede minimizar, ni exagerar esta situación. Por el contrario, los invito a asumir una actitud de serenidad responsable y atención a las indicaciones que se nos ofrezcan. Tengamos presente que la vida y la salud son dones que Dios nos ha dado y que hemos de esmerarnos en cuidar con diligencia”.