Anteriormente las llamadas falsas o de broma a los servicios de emergencia representaban un grave problema, sobre todo en temporada de vacaciones escolares en la que los niños y adolescentes pasan más tiempo en casa. La integración del Sistema de Atención a Llamadas de Emergencias 911 y el establecer sanciones ayudaron a combatir el problema.
El Sistema de Atención 911, a cargo de la Dirección Estatal de Coordinación, Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C5), a través de diversos filtros se encarga de confirmar que las llamadas sean reales, para después asignarlas a las instituciones de emergencias como Protección Civil Estatal y Municipal, Cruz Roja, ERUM y Cuerpo de Bomberos.
De acuerdo con la delegación de la Cruz Roja Mexicana (CRM), ya no reciben llamadas directamente en sus instalaciones para los servicios de atención prehospitalaria como accidentes, personas enfermas, robos, pues ahora todo es por medio del 911; lo clasifican y lo asignan según el sector. Esto ha contribuido mucho a combatir las llamadas de broma.
Reiteró que con esto se pueden enfocar en atender servicios verídicos de forma más oportuna, de manera que se procure la integridad de los pacientes y de los paramédicos, ya que cada servicio también conlleva un riesgo, y si son de broma mucho más, además de que cada recorrido les genera un costo económico alto.
Multa
De acuerdo con el artículo 378 del Código Penal para el Estado de Chiapas, quien realice una llamada o aviso falso a los servicios de emergencia, se le impondrá de cuatro meses a cuatro años de prisión y una multa de 20 a 200 días de salario diario mínimo vigente en el estado.
A su vez, se impondrá pena de dos meses a dos años de prisión y multa de 10 a 100 días de salario diario mínimo vigente en el estado, a quien dolosamente facilite los medios para realizar una llamada o aviso falso a los servicios de emergencia o su equivalente.
La cantidad de llamadas de emergencia que se reciben diariamente es muy alta; anteriormente para atender esa cantidad de llamados las ambulancias y paramédicos —en muchas ocasiones— no son suficientes, aunque se ha logrado fortalecer el servicio.












