La tala y los desmontes para aprovechar de forma ilegal la madera, leña e incluso para expandir las actividades productivas en zonas no propicias generan diversos impactos, como el aumento de la temperatura, la pésima calidad del aire y la extinción de especies. De acuerdo con la asociación civil Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta (Cobius), esto esta poniendo en riesgo al 70 % de las especies de primates.
Además destacaron que la tala y el tráfico ilegal desmedido de madera, que suministra postes para cercas y leña a empresas de alimentos, están causando un gran impacto a la biodiversidad de la región.
Ocosingo, Palenque y Tila
De acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), los bosques de pino encino, de las tierras altas de la entidad, son un punto central en la diversidad biológica del país, por lo que en municipios como Ocosingo, Palenque y Tila se mantiene una vigilancia permanente debido a los talamontes que operan de forma ilegal.
Las cubiertas formadas por las copas de los árboles y la masa forestal de la región Altos de Chiapas, proporcionan un importante hábitat invernal para las más de 200 especies de aves migratorias y especies endémicas, advirtió la Procuraduría Federal.
Además, la Profepa dijo que los bosques brindan innumerables beneficios a los humanos, tales como agua potable, leña, madera, protección contra desastres naturales, y cada vez más oportunidades económicas a través del ecoturismo, ventajas que cada día se pierden más debido a la tala inmoderada que se realiza en el estado.
Según Cobius AC, lo ideal es “no comprar madera ilegal” con la finalidad de no apoyar a grupos delictivos ni fomentar estas actividades que constituyen un delito federal que puede ser denunciado ante autoridades competentes con base en los artículos 189 y 190 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, y pueden hacerse ante la Profepa, Guardia Nacional o Secretaría de la Defensa Nacional.












