El arzobispo Fabio Martínez Castilla reconoció que para que existan menos injusticias es necesario que se trabaje en medidas preventivas, y para ello es necesario que se fortalezcan instituciones como la familia y que se promueva la educación con valores, además de que existan oportunidades de trabajo.
En medio de la pandemia, el líder religioso reconoció que hay un mayor acercamiento de los fieles a los templos, incluso por medio de las redes sociales; y en términos personales, él mismo atiende algunas peticiones por medios electrónicos.
En el acostumbrado mensaje de la conferencia dominical, destacó que a partir de este 8 de febrero tendrá lugar la VII Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas.
“El problema de la trata de personas tiene una gran dimensión mundial y nuestro país; nuestro estado de Chiapas no es ajeno a este fenómeno que se conecta en una perversa red para el mal con muchos intereses”, explicó Fabio Martínez.
Este año, la Jornada Eclesial contra la trata lleva por lema “Economía sin trata de personas”.
La Iglesia católica cuenta con una red internacional de religiosas llamada Talitha kum, presente en 92 países, en los cinco continentes, que tiene como finalidad emprender acciones para la eliminación de la trata y el rescate, acompañamiento y sanación de las víctimas, y en Chiapas se trabaja por medio de la Pastoral de migrantes con iniciativas de visibilización del problema.
Y comentó que el próximo 11 de febrero, día de la Virgen de Lourdes, se celebra la Jornada Mundial del Enfermo, por lo que envió un mensaje de aliento a médicos, enfermeras, enfermeros y demás agentes sanitarios que con entrega y la generosidad, profesionalismo, abnegación, sentido de responsabilidad y amor al prójimo, han ayudado, cuidado, consolado y servido a tantos enfermos y a sus familiares, haciéndose cargo de los sufrimientos de los pacientes que sienten prójimos.












