Llaman a frenar episodios violentos de normalistas

Llaman a frenar episodios violentos de normalistas

Vecinos de la colonia Plan de Ayala ampliación norte se pronunciaron para exigir el diálogo entre las autoridades de educación y Normalistas de la Escuela Rural Mactumactzá, puesto que las acciones violentas que se derivan cuando se enfrentan ambas partes también perjudican a la población de esta zona de la ciudad capital.

Producto del último enfrentamiento entre alumnos de la Escuela Normal Rural Mactumactzá y elementos de la policía solicitaron un arreglo entre las partes.

Nicandro Antonio Maza, responsable de la comisión de derechos humanos y servicios públicos del consejo de colaboración vecinal, señaló que son más de cien familias las que se ven afectadas por estos constantes enfrentamientos.

Expuso que el pasado martes resintieron el uso de gases lacrimógenos, que en esta ocasión fueron más intensos y que se dispersaron a más de dos cuadras a la redonda del punto de enfrentamiento, lo que causó irritación en ojos y piel, pero también episodios de desesperación al interior de las viviendas.

Ante esta situación piden a las dos partes, tanto a los normalistas como a las autoridades en el nivel local y estatal, a que retomen el diálogo y que no exista espacio para la violencia, pero sobre todo que no comprometan la seguridad de civiles que nada tienen que ver con estos conflictos.

Exigen un cese a las agresiones antes de que suceda una desgracia, acto seguido responsabilizan de cualquier daño a la población civil tanto a los normalistas como a los elementos de seguridad involucrados en los actos violentos.

Precisó que estos enfrentamientos suceden a cualquier hora, en algunas ocasiones desde muy temprano o a mediodía, horario que coincide con el ingreso o salida de los menores de la escuela, en otros casos es de noche cuando los adultos regresan de sus centros de trabajo, situación que les preocupa por el nivel de violencia de estos enfrentamientos.

Señaló que, desde el pronunciamiento, hasta el momento no existe un acercamiento por parte de las autoridades municipales o estatales para dar atención a las demandas de los ciudadanos, por lo que continúan en la petición de una cultura de paz auténtica, no impuesta “a través del garrote”.