Este 31 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Obstetricia y la Embarazada, fecha en la que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) refrenda su compromiso de brindar atención multidisciplinaria con médicos y médicas obstetras que vigilan la gestación, el parto y puerperio.
El IMSS en la entidad cuenta con dos Hospitales Generales de Zona (HGZ), dos Hospitales Generales de Subzona con Medicina Familiar (HGSZMF) y 10 hospitales rurales del programa IMSS-Bienestar, en donde se brinda atención obstétrica y ginecológica con equipo y personal capacitado con habilidades para atender a las mujeres embarazadas y a los recién nacidos.
Atención
Durante el acompañamiento, el obstetra procura el bienestar materno y fetal a través del control nutricional a la madre, apoyo psicológico y otros cuidados para minimizar riesgos de enfermedad, indicó el doctor José Rafael Vargas López, especialista en Ginecología y Obstetricia adscrito al Hospital General de Zona (HGZ) núm. 02, en Tuxtla Gutiérrez, conocido como “5 de Mayo”.
Vargas López expuso que el área de Obstetricia atiende a gran parte de la derechohabiencia del IMSS Chiapas, ya que el instituto es uno de los principales encargados de la atención de mujeres embarazadas y de recién nacidos.
Riesgo
Comentó que las pacientes que no acuden a revisiones prenatales son las que tienen mayor probabilidad de complicación en el parto o cesárea y durante el posparto.
En lo que concierne a los riesgos del embarazo, el especialista mencionó que los signos de alarma se pueden dividir en dos etapas: entre la primera y segunda mitad del embarazo.
En la primera mitad, la principal alarma es la hemorragia, por lo que toda paciente que tenga sangrado transvaginal leve, moderado o abundante es un dato de alerta muy importante.
En tanto, en la segunda mitad, los signos de alarma pueden ser zumbido de oídos, ver luces, tener mareos, náuseas, que haya sangrado, salida de algún líquido fétido y, por supuesto, que el bebé deje de moverse.











