En Chiapas más del 30 por ciento de la población son personas indígenas, quienes encuentran dificultades para alcanzar el bienestar porque prevalece una cultura de discriminación que las excluye, minimiza o relega a desempeñar roles de subordinación.
El panorama empeora cuando se trata de mujeres, ya que sufren una triple discriminación: por ser mujeres, ser indígenas y pobres, así lo manifestó el diputado Mario Sántiz Gómez.
Sobre el tema, el legislador presentó un punto de acuerdo mediante el cual se hace un respetuoso exhorto al Ejecutivo estatal, para la inclusión de mujeres indígenas en todos los organismos de la administración pública.
“¿Cuántas diputadas, secretarias de despacho, directoras y jefas de área indígenas hay en Chiapas? La respuesta nos apena, máxime cuando hay destacadas chiapanecas de diferentes etnias, que pese a todas las barreras se han preparado y pueden ocupar perfectamente estos espacios”, indicó.











