Manuel Niño Gutiérrez, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles del Centro de Chiapas, dio a conocer que es imperante que los establecimientos respeten el límite permitido durante la temporada vacacional que se avecina, a fin de preservar la salud de los visitantes.
Uno de los temas que son de suma importancia, dijo, es que a raíz de la pandemia en 2020, los protocolos sanitarios han quedado implementados, algo que resulta positivo para los paseantes.
Reconoció que el estar en semáforo verde no significa que la pandemia no exista, por ello la relevancia de que no se baje la guardia, tanto en los comercios, hoteles y todos los prestadores de servicios.
“Se trata que entre todos preservemos la salud de la población, pero también nos cuidemos a nosotros mismos, siendo lo más importante llegar en semáforo verde al periodo vacacional de Semana Santa”, precisó.
Con anticipación, los hoteleros de Chiapas habían dado a conocer que, en la parte económica, el mantener un espacio desinfectado genera un gasto promedio entre cinco y 20 mil pesos semanales, por ello la importancia de que exista un repunte en cuanto a las ocupaciones.
El presidente de los hoteleros dijo: “Dentro de los mismos protocolos está el respetar el límite permitido; nosotros tenemos un buen acercamiento con Protección Civil, y la recomendación fue de ocupar los números del semáforo amarillo”.
Precisó que los afiliados a la asociación, los cuales representan el 50 por ciento del gremio en la entidad, han respetado este punto.
Sin embargo, existe una realidad en la que al menos en el centro de la entidad, “ningún hotelero ha rebasado el 50 por ciento de la ocupación”.
“Debemos seguir con las medidas sanitarias, pero también se trata de incentivar al mismo personal al interior de los hoteles, a los colaboradores”, destacó.
Respecto a una expectativa que pueda existir en cuanto a la ocupación en Semana Santa, el sector es reservado, aunque tienen la confianza de que pueda ser un punto de partida para una recuperación que se ha esperado a lo largo de un año, tiempo que los empresarios hoteleros han tenido que soportar con firmeza.











