Llaman a rescatar el sentido religioso de la Fiesta Grande

El Arzobispo exhortó a mantenerse como un pueblo alegre que honra una tradición multicecular en torno a San Sebastián. Diego Pe´rez / CP
El Arzobispo exhortó a mantenerse como un pueblo alegre que honra una tradición multicecular en torno a San Sebastián. Diego Pe´rez / CP

El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor José Francisco González González, advirtió que los excesos, principalmente el consumo desmedido de alcohol, están desvirtuando la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo y propiciando hechos de violencia que ponen en riesgo una tradición de valor cultural y espiritual.

El jerarca católico reconoció que la festividad se caracteriza por la algarabía, el gozo popular y la riqueza visual de los trajes, máscaras y danzas tradicionales; sin embargo, subrayó que estos elementos no deben confundirse con prácticas que fomentan el abuso del alcohol y la violencia.

“Una cosa es la tradición que nos hace vivir con alegría una fiesta popular y otra muy distinta son los excesos”, expresó.

Panorama

Destacó la preocupación del actual párroco de Chiapa de Corzo, Jorge Alberto Ramírez González, quien dijo, está impulsando un esfuerzo por reconciliar la tradición con el respeto, la fe y la convivencia sana.

El objetivo, explicó, es que la Fiesta Grande vuelva a ser un espacio de encuentro digno, donde la celebración no derive en conductas que lastimen a las personas ni a las familias.

El arzobispo advirtió que el consumo excesivo de alcohol ha incrementado situaciones de abuso y violencia, lo que podría llevar a que una festividad reconocida a nivel nacional e incluso internacional pierda su sentido original.

“Si no se purifican los modos y las formas, esta fiesta puede convertirse en algo que, en lugar de ennoblecer al ser humano y a la familia, los denigre”, señaló.

Fiesta Grande no debe convertirse en “cantina”

En ese contexto, enfatizó que la Fiesta Grande no debe convertirse en una “cantina abierta”, sino mantenerse como un pueblo alegre que honra una tradición multicolor en torno a San Sebastián.

Recordó su participación en una procesión que calificó como “muy bonita y muy sana”, donde la devoción y el respeto fueron protagonistas al paso del carro alegórico por las calles del municipio.

No obstante, también reconoció que se han observado escenas de riñas y descontrol, contrarias al espíritu de la celebración.

Valoró el llamado que realizaron los grupos tradicionales, parachicos, chuntás, chiapanecas y priostes, para respetar los trajes y vivir una fiesta grande sana, aunque lamentó la falta de acciones contundentes por parte de las autoridades municipales para regular los excesos.

Finalmente, el arzobispo hizo un llamado a comerciantes y vendedores de alcohol a actuar con responsabilidad y ética, recordando que las personas no deben ser vistas como mercancía.