Llaman a revalorizar las costumbres chiapanecas

El fenómeno de apropiación cultural se hace presente desde hace décadas en México y Chiapas. Daniel Oropeza. /CP
El fenómeno de apropiación cultural se hace presente desde hace décadas en México y Chiapas. Daniel Oropeza. /CP

El Día de Muertos es resultado de un proceso de sincretismo entre las culturas prehispánicas y el occidente, y no debe confundirse con el Halloween, señaló Mario Nandayapa, doctor en literatura e investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach).

En entrevista, el especialista explicó que en las zonas indígenas de México estos fenómenos deben entenderse como la fusión de dos culturas. Como ejemplo, mencionó la festividad del Calalá de Suchiapa, que representa el solsticio de verano pero se celebra el jueves de Corpus, una fecha católica: “Ahí está el sincretismo”.

Infierno occidental vs. inframundo

Nandayapa señaló una diferencia clave entre ambas tradiciones: mientras en el occidente el infierno es un castigo —como lo refleja Dante en La Divina Comedia—, en las culturas originarias se habla del inframundo, un camino con obstáculos que los muertos deben salvar para volver a nacer.

“Es el mito del eterno retorno. El ejercicio que nosotros estamos haciendo en Chiapas es esa doble fusión desde el occidente, desde el Halloween, con lo propio de antes de la llegada de los españoles. Por eso la luz que guía a los muertos para volver a vivir”, explicó.

San Pascualito Bailón, ejemplo de revalorización

El investigador mencionó el caso de San Pascualito Bailón en Tuxtla Gutiérrez como una interpretación y revalorización de la muerte, distinta a la Santa Muerte. “Este ejercicio no es reciente, es prehispánico. Con la llegada de los españoles se fusiona y es lo que ahora conocemos como Día de Muertos. No sería Halloween, sería más bien Día de Muertos”, subrayó.

Cuestionado sobre si el Halloween influye en la cultura chiapaneca, Nandayapa respondió que se trata de un proceso natural llamado “aculturización”, parte de la globalización. Sin embargo, aclaró que los procesos culturales son dinámicos y dependen de la resistencia de cada pueblo.

“Tú te vas a Zinacantán y es muy diferente, porque tienen una resistencia cultural muy fuerte. En cambio, Tuxtla no tiene esa cultura. Aquí sí hay un Halloween pleno. Pero los procesos culturales son dinámicos, no son estáticos”, señaló.

Revalorizar lo propio

Sobre cómo revalorizar las costumbres chiapanecas, el investigador consideró que los medios juegan un papel importante al divulgar estas tradiciones, y que los mismos pueblos entran en crisis al reconocer su pertenencia y sus valores culturales.

“Cada día salen más parachicos, más personas tocando tambor. Ya tocan mujeres tambores en Coita, en Chiapa de Corzo. La participación ciudadana cada día está más orgullosa de su origen. ¿Por qué? Porque están en crisis, y la forma de quitarse esa crisis es revalorizándose”, afirmó.

Finalmente, hizo un llamado a la población a sentirse orgullosa de su identidad.

“Hay que comenzar con quitar el nombre de Halloween y ponerle Día de Muertos. Al hacerlo estás entrando en un proceso de descolonización. La población tiene que estar orgullosa de cómo habla, de cómo viste, de cómo ama. Eso es lo que le da identidad al individuo”, concluyó.