La crisis climática que se manifiesta cada vez más a través de fenómenos naturales, prolongadas sequías y cambios de temperatura, son un llamado de alerta. Por lo anterior, investigadores urgieron a las instancias gubernamentales y a la población en general a hacer un análisis sobre el tema que se vive en el país y en el mundo.
El investigador del Colegio de la Frontera Sur, Daniel Sánchez Guillén, enfatizó que la crisis ambiental tiene que ver con la falta de compromiso de la sociedad, ya que muchas de las actividades cotidianas se convierten en un factor negativo.
Refirió que la sobrepoblación urbana con la ocupación en la construcción de viviendas está quitando espacios a las áreas verdes; han incrementado el uso de pesticidas y otros malos manejos en la agricultura, que se convierten en situaciones cotidianas. Como consecuencia, traen la pérdida de hábitat de varias especies y ocasionan un desequilibrio que se manifiesta en los fenómenos naturales que han afectado a la población.
Señaló que uno de los ejemplos más importantes de la crisis climática en cualquier parte del mundo, pero hablando específicamente de Chiapas, es la pérdida de especies y comunidades de abejas, así como otros animales que son polinizadores, por lo que es importante que el gobierno y la sociedad actúen en sinergia para contrarrestar estas posibilidades.
“Es necesario redoblar esfuerzos y un mayor compromiso de las instituciones gubernamentales y de la sociedad en implementar acciones que permitan contrarrestar la crisis climática”, abundó.
Subrayó que, en pocos años, podría acabar el mundo como hoy lo conocemos si no se hace algo por revertir la crisis ambiental, ya que los alimentos podrían comenzar a escasear y, en consecuencia, incrementar los precios de los productos de manera considerable.











