Ante las movilizaciones que mantiene la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en el centro de la capital y diversos puntos de la ciudad, el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González, consideró legítima la búsqueda de acuerdos entre autoridades y docentes, pero señaló que las movilizaciones prolongadas impactan la actividad económica, religiosa y social.
Señaló que las demandas del magisterio deben atenderse mediante mecanismos de negociación sinceros y responsables, en especial cuando existen compromisos previos que los trabajadores de la educación buscan que sean cumplidos.
“Ojalá que las autoridades y también los dirigentes se pongan en verdadero diálogo para buscar un bien común, que no afecten tanto a la sociedad”, expresó.
Sin embargo, consideró que la prolongación de las manifestaciones genera consecuencias para sectores que no están directamente involucrados en el conflicto.
Como ejemplo, mencionó la disminución de asistentes a las celebraciones religiosas en la catedral metropolitana, ubicada junto al campamento instalado por los docentes.
Asimismo, destacó las dificultades que enfrentan los comerciantes establecidos en la zona centro, quienes deben continuar cubriendo gastos operativos pese a la reducción de clientes derivada de los bloqueos y concentraciones.
El arzobispo insistió en que el diálogo debe orientarse al bien común y no a intereses particulares, sobre todo en un tema tan importante como la educación.












