Llega el Festival Gastronómico Flor de Cuchunuc

Llega el Festival Gastronómico Flor de Cuchunuc

En el corazón de la capital chiapaneca, el Parque Santo Domingo de Guzmán fue escenario de aromas, tradición y memoria viva durante el Festival Gastronómico Cultural de la flor de Cuchunuc. Bajo la sombra de los árboles y entre diversas comideras, la herencia zoque encontró voz en manos de mujeres que han preservado esta joya gastronómica.

Originaria del árbol Gliricidia sepium, la flor de cuchunuc florece entre diciembre y abril y forma parte esencial de la cocina tradicional tuxtleca. Antes de llegar al comal, se hierve dos veces para atenuar su característico sabor amargo; después, se transforma en tamales, empanadas, guisos y propuestas contemporáneas que reinventan su esencia.

Es una herencia

Doña Lucero Aguilar Paredes, portadora de esta tradición, compartió con emoción: “Es una tradición que aprendí desde muy joven; soy la última de esa herencia que queda en mi familia”. Con orgullo, explicó que los platillos “van desde los más tradicionales hasta los más modernos, siempre incorporando la flor de cuchunuc”.

Entre cazuelas y sonrisas, lanzó una invitación clara: “Que las nuevas generaciones conozcan esta flor y sigan incursionando en la elaboración de platillos; que no se pierda lo nuestro”.

Algarabía

Acompañado del sonido vibrante de la marimba y arropado por miles de tuxtlecos, la algarabía se sentía a flor de piel; familias enteras recorrieron los puestos, degustaron platillos y celebraron una tradición que se resiste al olvido.

Así, en el corazón de Tuxtla Gutiérrez, la flor de cuchunuc no solo alimentó a los asistentes: encendió la memoria colectiva. Porque mientras haya manos que la cocinen y voces que la nombren, esta flor seguirá creciendo no solo en los árboles, sino en la identidad viva de Chiapas.